MUNDO SIMIO
PROLOGO
Tras la Gran Explosión el mundo había conocido una reestructuración en su equilibrio. Pese a las posteriores investigaciones, los más eminentes científicos no habían podido determinar las causas concretas de la catástrofe, pero sus efectos y repercusiones originaron un nuevo modo de organizar la vida humana. La población se vio reducida a un 0’5% del total previo a la explosión, reagrupándose los supervivientes en diferentes territorios muy restringidos a lo largo del planeta, devastado y prácticamente desértico. Sin embargo, el mayor cambio se había producido en otro sentido. Por causas todavía no desveladas por la ciencia, ciertas personas habían sufrido alteraciones debido a la radiación. Estas alteraciones determinaban una nueva situación en los afectados, que ya no necesitaban alimentarse. Su nueva condición les permitía generar por si mismos un tipo de nueva sustancia interna, el endoplasma, que les posibilitaba la autoalimentación.
Poco a poco, en uno de esos territorios habitados, al que denominaron simplemente CIUDAD, esta nueva condición generó progresivos cambios en la sociedad. Los afortunados que podían autosubsistir sin necesidad de conseguir alimento, comenzaron a organizarse en grupos de iguales, creando zonas particulares donde convivir. Un signo externo les identificaba: las corbatas azules. Debido a que no necesitaban nutrientes del exterior, dedicaron todos sus esfuerzos a la investigación científica, a los espectáculos de ocio y a las artes. Se abandonaron todo tipo de actividades y trabajos relacionados con los aspectos alimenticios, excepto los restaurantes de pseudo-comidas, dirigidos a los nostálgicos de la masticación y a la manutención de los funcionarios, y frente a esto se potencio una férrea organización burocrática, encargada de regir todos los aspectos del control y la organización social.
Por el contrario, frente a la afortunada vida de los corbatas azules, se encontraban en los estratos sociales inferiores todos los que todavía necesitaban alimentarse. Inmediatamente por debajo de los corbatiazulados y gracias a los privilegios que estos les habían concedido, estaban los funcionarios, encargados del trabajo material que implicaba la organización burocrática del nuevo estado. Solo formaban un 10% de la población total y a cambio de su trabajo recibían bonos para pseudo-alimentos, droga y bonos para el orgasmatric. Sin embargo debían residir en un área destinada a los de su sector social, estando altamente controlada su movilidad en otras zonas.
Tras estos dos grupos más favorecidos, se hallaban los marginales. No se les daba una función útil en la nueva sociedad y eran rechazados de las zonas privilegiadas, dedicándose a subsistir recogiendo todo lo que les pudiese servir como sustento para el día a día. Solían rondar por las zonas de frontera, donde las fábricas que se habían abandonado comenzaban a desmoronarse y formaban grupos cambiantes sin residencia fija. Era imposible realizar una estimación precisa de su número, pero los corbatas azules calculaban que un 15% de la población pertenecía a los marginales.
Sin embargo las cosas no eran tan sencillas. Desde hacía pocos años, una nueva tendencia aparecía entre algunos jóvenes corbatas azules, que decidían renunciar al cómodo estilo de vida de sus padres y vivir en una situación similar a la de los marginales, con la ventaja de que no tenían que realizar ninguna actividad para alimentarse. De este modo, abandonaban sus hogares y organizaban sus vidas en las zonas periféricas de CIUDAD.
Por otro lado, ya desde hacia tiempo, había surgido otra alternativa clandestina, MUNDO SIMIO, una organización en la cual sus integrantes decidían abandonar el camino de lo humano para involucionar hacia la primitiva vida en la naturaleza. Se agrupaban al principio en el pequeño espacio arbolado más allá de las fronteras, pero poco a poco, y gracias a sus actividades de repoblación vegetal, este espacio crecía cada día más y más…El porcentaje de población que integraba a los hombres-mono era imposible de determinar.
PARTE PRIMERA
I
J.Mendigo se arrastraba por el suelo, sacando la lengua, para extraer con la punta de la misma los restos de endoplasma que algunos corbatas azules habían arrojado a la calle. Lamiendo con gran entusiasmo, rellenaba su saco estomacal, aprovechando las escasas muestras de energía vital que todavía latían en aquellos pequeños escupitajos, ya un poco rancios, pero todavía efectivos para alguien poco exquisito en gustos y necesitado de alimento psico-espiritual. Iba dejando tras de si un pequeño rastro de babillas, y una sonrisa venía a posarse después de mucho tiempo en su boca, desgarrando la comisura de sus labios, debido a un esfuerzo no realizado hacia ya demasiados días.
Contento, semialimentado y casi a punto de olvidar todo lo que era, se sentó a digestionar la pulpa vacía de aquellos salivazos endoplasmáticos que unos afortunados corbatiazulados, o “malditos cabrones con una suerte del demonio en todo lo que se refiere a vida y muerte”, como prefería denominarlos él, desecharon en su momento por exceso de confianza en el futuro, y es que no es cosa de desaprovechar una buena ración de endoplasma solo por que puedan permitírselo.
-Pero mejor así, algo queda para los demás, y si sigue la moda, el destino así lo quiera, de escupir el más sagrado alimento al suelo, por parte de esos manirrotos, presuntuosos y culimandrilaceos cuando han saciado su hambre de estúpida notoriedad social, puede que poco a poco, y si sacamos la lengua lo suficiente, atrapemos cada vez más un poco de sustento desperdiciado, lamiendo las aceras y las calles, creciéndonos en nuestra energía carroñeada a una pandilla de oligofrénicos morales y…-
Se acerca Pericles El Gangrena, que también rebuscaba algo que llevarse al alma entre la basura.
-Ah, compañero, he telepatizado tus razonamientos…Demasiado optimistas para estos tiempos duros en que nos ha tocado vivir…He oído decir que ciertos sectores de los corbatas azules tratan de eliminar todo tipo de diferencias existenciales…Para que nada mas vivan ellos. Esos hideputas enteraronse de la nuestra peculiar situación alimenticia. Ahora saben, conocen el porqué últimamente se nos ve arrastrándonos por el suelo con más frecuencia, porque cada vez estamos más enérgicos y dentados, y porque ya no aparecemos a cientos muertos en los arrabales mas turbios…
Han descubierto nuestro pequeño secretito tito tito…Si, pequeño cabrón infrahumano, ahora saben por qué sacamos la lengüita a su paso y lamemos sus salivazos cargados de rico, rico ectoplasma…Nos han descubierto, colega, ya conocen nuestra principal fuente de energía…Tienen toda la información necesaria…
No, no pierden el tiempo en sus laboratorios, con sus juguetitos…Malditos productores de mierda cerebral en estado puro…Se nos acaba el tiempo, amigo, se nos acaba el alimento robado de sus glándulas salivales… ¿No has oído las ultimas noticias? Esos perros que tanto nos odian… Han empezado a organizarse. Los más jóvenes y violentos ya forman cuadrillas mortales. Salen a la calle al acecho, mirando por el rabillo del ojo, a ver si algún harapiento famélico de nuestra calaña anda cerca, entonces, como si no se dieran cuenta de su presencia, ingenuamente, como quien no quiere la cosa, escupen una buena ración de gargajos, y continúan su camino… Ay del pobre infeliz que ose lamer tan suculento plato…
Pronto los ojos querrán salirse de sus orbitas, y la piel comenzará a desprenderse de los músculos, los huesos empezaran a fundirse y… Bueno, vaya, que esos malnacidos han comenzado a envenenar con una nueva mierda mortal lo que hasta ahora creíamos alimentos nutritivos y seguros…Yo mismo he visto con mis hermosos óculos lo que le sucede al pobre infeliz que ha ingerido tal sustancia creyendo que se hallaba ante el mana, la ambrosia de los dioses en forma de escupitajo sabrosoide… Un espectáculo nada agradable, camarada…
En cuestión de pocos minutos, el pobre primo incauto, todavía con una sonrisa en los labios por el festín que creía estar digiriendo, acababa convertido en papilla subhumana… Ni recogiendo sus restos con un caldero y llevándolos a una tienda especializada en basuras desagradables habría podido sacar nada… Un horror, en serio… Son tiempos difíciles, pequeño… Nada que hacer, excepto autoasesinarse o dedicar el poco tiempo que nos queda a involucionar hacia el mono… Y ya sabes lo sibaritas que son y como se las gastan los que han elegido ese camino, los estúpidos miembros, cada vez más numerosos, por cierto, de la organización, por llamarla de algún modo, “Mundo Simio”… Pandilla de anormales… Pero los cabrones han escogido el camino del medio… odian tanto el mundo de los corbatas azules como nosotros… bueno, tal vez lo odien mucho menos… pero pueden todavía permitirse la idea de cambiar su mundo… ¡Suertudos de mierda¡ … Tienen todo lo que quieren y deciden hacerse el camino al revés…involucionar hacia el mandril…Ah, rastreros hideputas…Ah…bellacos traidores a su propia naturaleza…Ah!-
J.Mendigo se queda pensando en lo que acaba de escuchar sobre el alimento envenenado, y se plantea la posibilidad de que todo sea una mentira del Gangrena para desanimarle a recolectar endoplasma del suelo y quedarse con mas raciones para el. Piensa que tal vez está contándole la misma historia envenenada a todos los parias del barrio…
Por su parte, el Gangrena, ni siquiera piensa…
II
Click clack. Se abre la puerta del apartamento del sector M, destinado como lugar de hábitat a los empleados de los asuntos burocrático-funcionariales y gubernamentoficiales, ordenados simétrica y orden alfabéticamente, asignados por apellidos.
Entran sus dos ocupantes, Henry Mandrilinsky y Roger Mandrilovsky, obligados a vivir juntos, como todos los funcionarios, por razones nominales. Con el tiempo han aprendido a compartir su espacio habitacional y la mierda que generan. Miles de colillas forman una delicada alfombra que ocupa todo el suelo. Los trastos de la cocina aparecen sucios y rotos por todas las habitaciones de la casa. Sin orden preciso pueden verse costras de origen indefinido pegadas a las paredes, así como restos de todo tipo de comida putrefaccionandose…Y el olor…
-¿Qué tal el día, Henry?-
-Uff!!-
-Ya…-
Ambos dejan caer sus monótonos cuerpos sobre el sofá y se fuman lo primero que encuentran. Miran el humo en silencio y cada uno en su cabeza…
-Ya han empezado a repartir la nueva droga suplementaria, como extra por el trabajo…-
-¿Ya la has probado?-
-Pues no… He canjeado mi ración por unas fichas extras para el orgasmatric… Ahora me arrepiento, porque ya no me apetece, pero en el momento me pareció buena idea…-
-Pero, hombre… ¡Nunca rechaces una dosis de droga… ¡Y menos si te las ofrecen en la oficina y como parte del nuevo proyecto de drogas experimentales! Además cada día van mejorándolas. Con la última que nos dieron, casi no sufrí efectos secundarios. El dolor de cabeza desapareció en menos de media hora.-
-¡Desde luego la ciencia no conoce límites!-
-¿Te apetece compartir un poco de mi dosis?-
-Claro, amigo, claro…-
III
Con la llegada del frio de la noche, algunos de los desechados sociales se reúnen en los límites de la ciudad, alrededor de un fuego. Las sombras incandescentes deforman todavía más sus gastados rostros. Tratan de pillársela con un licor hecho de hierbas y trozos de metal. Mal sabor, buen colocón. Se ríen a ratos los que pueden hacerlo todavía, otros dormitan y los más hambrientos intentan buscar algo que llevarse al buche.
Esta noche nos encontramos en tan elegante convención a J.Mendigo y al Gangrena, que han llegado juntos. A su lado tenemos a Joe Sarna, que no para de rascarse el apellido y a María Bacalao, casi a punto de entrar en el mundo de las pesadillas…Unos cuantos más se les acercan. Pericles El Gangrena les cuenta a los recién llegados la historia del endoplasma envenenado. Uno de los asistentes, El Chuzas, no acaba de creerse la historia, y le llama “jodido mentiroso” y “mastuerzo charlatán”, y claro, ya la tenemos liada. Puñetazos y mordiscos, pellizcos y empellones. Una buena forma de entrar en calor y derrochar energías. Otros ríen y les azuzan para que se ensañen mas y mas, y a ver si con un poco de suerte alguno la espicha y somos menos a repartir miseria…
J.Mendigo que no estaba muy entusiasmado por la pelea y si preocupado por la historia del Gangrena, observa como al fondo se acerca Jenny La Bocas, con su pelo mecido por el viento de la noche. Cuando llega, se sienta con la compañía, se acurruca en su vestido mierdoso y dice:
-Joder, estos gilipollos peleándose y yo muerta de gazuza…Tengo tanta hambre que le chuparía el culo a un perro por un poco de comida…-
Con la banda sonora de las tripas vacías de La Bocas de fondo, J.Mendigo piensa para sí, que si ella chuparía el culo de un perro, a lo mejor también chuparía otra cosa por comida, y sigilosamente, registra el fondo de sus bolsillos, para ver si encuentra algo, y es que el que guarda siempre tiene. En cuanto siente un trocito de endoplasma rancio entre los dedos que rebuscan en su pantalón, sus ojos se iluminan, toma fuerzas, agarra a Jenny por el brazo, y antes de que ella pueda reaccionar, ya la está arrastrando hacia un callejón antes de que los demás se den cuenta. Ella se deja hacer, medio inconsciente por el hambre, y el ya empieza a notar como la poca sangre que le queda en el cuerpo comienza a concentrársele en la entrepierna…
IV
Todos los asistentes ya estaban situados en sus correspondientes puestos. Todavía no había silencio absoluto, y entre los susurros y murmullos se podían adivinar las sensaciones y sentimientos del público, que iban desde la indiferencia absoluta hasta la excitación sexual. Las luces, hasta ahora encendidas comienzan a bajar su intensidad, mientras una musiquilla lejana, como de una cajita de música comienza a sonar tenuemente. Ahora oscuridad total y silencio. Todo parece muerto y el distinguido público, conocedor de los rituales y buenas maneras que deben presidir este tipo de actos, aguanta la respiración. Y justo cuando algunos ya iban a comenzar con las siempre molestas tosecillas, y las damas mas ancianas tornabanse lívidas por la falta de oxigeno, un gran estruendo de trompetas y una explosión de luces que, ríase usted de Hiroshima, anuncian el momento por todos esperado: la entrada triunfal en el escenario del único, inigualable, excéntrico y sicalíptico, si, señores y señoras, si, el doctor Mandrox.
A través de los atronadores amplifica-vocablos, la siempre imponente voz del doctor, habla:
-Bien amados señores míos, bienqueridas señoras, es para ustedes un motivo de orgullo el estar esta noche aquí, ante, porque no decirlo, mi insigne presencia. Preparen concienzudamente sus esfínteres, pues no saldrá nadie de aquí esta noche sin haber defecado sobre sus ropajes al menos doce veces. Y esto es así porque lo que voy a contarles, mostrarles y explicarles, hará que giman, lloren y supliquen más y mas, gritando mi nombre. Ustedes están aquí porque, al igual que yo, adoran la Ciencia, desean saber más sobre el universo que nos rodea, intentan, inútilmente obtener respuestas a sus vanas preguntas. Esta noche, yo estoy aquí para mostrarles a donde puede llegar un humano, un humano de pura raza, en su búsqueda de la verdad, si, la verdad. Sean pues, mis ingenuos y confusos compañeros, bienvenidos al “1ºSeminario de nueva Ciencia y Moral: Experiencias más allá de la experimentación”. Abran bien los ojos y no pierdan ni un solo detalle de lo que a continuación les será mostrado.-
Con un gesto manual, el doctor ordena que se descubra la enorme cortina negra que estaba detrás de sí. A medida que el cortinaje deja ver lo que escondía, los murmullos del público van creciendo en intensidad. Aparece ante los expectantes espectadores una escena iluminada en azul oscuro, donde pueden verse una serie de celdas de cristal, en cuyo interior se encuentran lo que a simple vista parecen humanos, algunos tranquilos, en reposo. Otros moviéndose nerviosos dentro de sus cubículos. La expectación general crece.
-¿Qué se propondrá esta vez nuestro buen doctor?-
-Esos, esos… seres enjaulados… Está claro que son humanos… pero ni por asomo se asemejan a nosotros, puros corbatas azules… Desde luego, este doctor Mandrox tiene coraje para tratar con esa clase de bestezuelas…- es el comentario proferido por una adiposa y señorial vieja cacatúa.
-Silencio… Silencio… ¡Que se callen de una vez, malditos e infectos ignorantes!-
Se produce el silencio general.
-Bien, y ahora que ya tengo en mis manos su atención, pasare a explicarles mis últimos experimentos…Como la mayoría de ustedes sabrán, tras doctorarme con honores con mi estupendo trabajo de tesis “El aburrimiento existencial y sus consecuencias en la conducta masturbatoria”, inicie las investigaciones de lo que hoy he venido a mostrarles para su gozo y mayor gloria mía…Años de experimentación indiscriminada, noches sin dormir y grandes banquetes y festines de drogas, patrocinados por el excelso Centro Científico de Investigaciones “Porque Podemos Pagarlo”, me han llevado a las conclusiones atroces y sorprendentes que hoy quiero mostrarles.-
El doctor va caminando lentamente hacia la celda situada más a su izquierda. En ella se ve a una joven desnuda.
-Fíjense bien en este espécimen… Lo capturamos en la frontera de nuestra ciudad con el bosque. Se trata de una de esas, puagh, mujeres-mono…Ya conocen como se las gastan los de su calaña… Al muchacho que la atrapó le cayeron no menos de 20 mordiscos y 30 zarpazos antes de que consiguiese reducirla… Bien, bien… Cuando llegó a mi laboratorio, pensé que era un ejemplar perfecto para mis últimos experimentos… Estaba trabajando en una serie de investigaciones relacionadas con la alimentación alternativa… En cuanto la vi, me di cuenta de cómo enfocar mi investigación. Cuántas veces se habrán preguntado ustedes: ¿Cuanto tiempo podría vivir una persona alimentada exclusivamente de semen humano?-
Carraspeos y tosecillas entre el público leves erecciones entre algunos asistentes y orgasmos mal disimulados en las filas del fondo.
-Pues bien- continúa el doctor- como podrán comprobar, esta joven no ha probado otra fuente de alimentos desde que fue capturada, hace ya más de dos años… Y fíjense que lozana y vigorosa se muestra.
Un OOOOOH, inunda la sala.
-Se que alguno de ustedes pensara en la posibilidad de que el semen que hemos estado usando ha sido tratado biológicamente para que tenga un poder alimenticio superlativo, ¡pero yo les aseguro que esto no es así! Yo mismo he estado supervisando todas las fuentes de obtención de esperma. No provienen de superhombres con supersemen, sino que puedo asegurarles que ha sido obtenido, con un control de calidad excelente en todo momento, de especímenes macho sin aditivos, eso sí, de pura raza humana…Ja,ja,ja…Se que algunas damas se preguntan en el silencio de la sala si yo mismo habré aportado algo de mi propia cosecha en tal experimento, pero puedo asegurarles que como científico riguroso debo mantenerme en una posición de observación objetiva, sin intervenir directamente…
Además, y en contra de las habladurías de ciertos sectores reaccionarios, a mi no me atraen sexualmente esas hembras-mono, no como a otros que yo se me, pero que por cortesía prefiero no mencionar… De tal modo que he preferido reservar mi semen para otras situaciones… Los donantes permanecerán en el anonimato, pero les doy mi palabra de que el semen que esta pobre desgraciada semi-simiesca ha estado ingiriendo, es de una excelente calidad, pero sin ningún añadido transgénico u de otro tipo… Y como podrán comprobar, hasta ahora sigue viva gracias a una dieta exclusiva de esperma, rico en endoplasma y demás componentes necesarios para una adecuada alimentación…Dos años, señores y señoras… Dos años con esta saludable dieta, y la joven sigue viva. Es por ello, que debo concluir que, sin ningún género de dudas…-
KTBROOUUM!!!
Se produce en el fondo de la sala una gran explosión.
Confusión y gritos.
Algunas damas lloran y orinan sobre sus preciosos y delicados trapitos debido a los nervios y la conmoción.
Entra corriendo hacia el escenario uno de los ayudantes del doctor.
-Doctor, doctor…-
-¡¡Que diantres ha sido esa explosión!!-
-Doctor, doctor… Ha explotado un intrabot!-
-¡Otra vez! ¡Maldita tecnología de mierda! ¡Cuando aprenderán a fabricar intrabots que no explosionen al primer golpe de flato! ¡Como pueden explotar así unos míseros deshechos pseudo-humanos con unos cuantos cables en el centro del cerebro y una cajita con lucecitas que se encienden y apagan! ¡Ya me han jodido mi brillante proyecto!-
V
-¿Y cómo le conociste? Creí que no podían tener demasiadas relaciones fuera de su grupo…-
-En cierto sentido, tienen una vida un poco restringida…El gobierno los aísla…En realidad tienen un tipo de relaciones sociales similares a las de los marginales, otro grupo a los que el gobierno trata de ocultar, consigue que solo se relacionen entre ellos…La diferencia es que a los funcionarios a cambio de su aislamiento social se les compensa con drogas y tecnología sexual, y hasta ahora ninguno se ha quejado…-
-¿Pero si no pueden relacionarse con otros estratos sociales, como le conociste?- pregunta una joven corbata negra llamada Flux.-
-Veras, hace unas noches estaba pensando en por qué están tan restringidas las relaciones entre los diferentes estratos sociales, así que decidí salir a caminar por zonas reservadas a los funcionarios. Escondiéndome de los Guardalordenes que me encontraba por el camino conseguí llegar a un lugar donde había un pequeño agujero en el muro de seguridad y me cole en el interior. Era un lugar diferente a como lo había imaginado. Estaba bastante oscuro, pero las pocas luces que había remarcaban las tonalidades grises del lugar. Todo era simétrico, ordenado. Enormes espacios cuadrangulares con muchas ventanas, todas del mismo tamaño, todas las estructuras que pude ver eran iguales…Y el silencio, con una vibración sorda de fondo, un sonido apagado, eléctrico…No tenía un aspecto que dejase espacio a la imaginación…Todo estaba estático, ordenado, con una limpieza casi maniática…Me sentí incomodo, pero excitado por haber podido ver una parte de la ciudad en la que nunca había estado, y además en un lugar prohibido para cualquiera que no fuese funcionario…Sentía un cosquilleo en el estomago…Fue entonces cuando a lo lejos escuche el cuchicheo de unas voces. Al principio pensé en salir de allí cagando hostias, pero había algo en aquellos susurros que me atraía, así que con mucho cuidado me dirigí hacia el lugar de donde provenían…Para cuando llegue, solo vi la silueta de una figura humana…Me quede parado frente a ella un instante, esperando a cualquier movimiento extraño para largarme echando mistos, cuando vi que aquella figura llevaba la vestimenta de un funcionario…Me pareció extraño que estuviese a esas horas fuera de su cubículo. De pronto, me sentí totalmente tranquilo, tenía la sensación de que no daría la alarma, así que me acerque…Y así fue, no dio la alarma…Le salude y le dije quien era, mi nombre y mi condición de corbata negra…El era un tal Henry Mandrilinsky, del sector M. Me conto que no podía dormir y había decidido salir a fumar algo con su compañero, aunque este se había ido al escuchar unos ruidos, pero él había sentido curiosidad y había decidido quedarse un poco mas…Yo saque algo para fumar y lo compartimos, y así empezamos a hablar…Me habló de su trabajo, relacionado con asuntos de papeleo intrascendente, y de las drogas que les daban como pago a su trabajo y esas historias…Yo le conté el tipo de vida que llevábamos en nuestro grupúsculo de corbatas negras, porque había decidido dejar mi vivencia segura y tranquila como corbata azul y ese tipo de cosas…
No parecía un funcionario típico, era muy simpático bastante crítico con el sistema tal y como estaba organizado, pero no sabía cómo cambiar su modo de vida, y además le sería muy difícil hacerlo, ya que los funcionarios están muy controlados por el gobierno…El caso es que yo le conté que era mi padre, o mi ex-padre, como prefiero verlo yo, uno de los técnicos encargados de trabajar sobre los asuntos relacionados con las drogas que les administraban a los funcionarios, y que había leído en secreto algunos de sus expedientes sobre el asunto, que me habían intrigado y despertado la curiosidad y todo eso…Al final, el tal Henry me propuso un trato. El sentía curiosidad por probar el sexo real, y me planteo la idea de si podría conseguir a alguna chica para experimentarlo cambio, el me daría un poco de su droga para que la probase…Entonces pensé en ti.-
-Yoinox, sabes lo que yo pienso sobre el asunto…Para mi familia, la sola idea que me propones seria un crimen, pero mi moral y mi ética no se rigen por esos parámetros…El sexo no es algo tan trascendente…Me atrae la idea de probar esa droga, ya lo sabes, y el hecho de follar con un funcionario, en cierto sentido despierta mi morbo, será como acostarse con un chico virgen, jajaja!-
-¿Te apetece, pues? ¿Estás dispuesta al intercambio? Tú follas con él, y a cambio nos da a probar esa droga…-
-Claro! Si quisiera seguir llevando una vida regida por el orden y la represión mental seguiría en casa con mi familia…Pero ahora soy una corbata negra, puedo hacer lo que quiera, lo que YO quiera…Cariño, sabes que estamos cambiando el mundo…Lo conseguiremos…Necesito nuevas experiencias, y esa droga parece una buena opción…¿Ya has quedado con ese funcionario?-
-Si. Mañana en la vieja fábrica.-
-Interesante. Follar con un funcionario y probar por fin esa droga…-
-Cariño, tal vez tengas que follar con dos funcionarios, creo que va a traerse a su compañero…-
-Bueno, dos vírgenes en una noche…No hacia algo así desde que era una adolescente…Espero que merezca la pena esa droga…-
-Ya verás como si, cariño…-
VI
El hermano simio, Grumpf el Sabio, aparece ante sus acólitos con toda la solemnidad que le caracteriza. Se coloca sus guantes metálicos, especialmente diseñados para deformar e inutilizar sus pulgares oponibles, y todos los allí presentes hacen lo mismo al unísono, creando una melodía en miniatura con el sonido metálico de las tuercas y el leve crujir de algunos huesos de las manos. Ahora extrae del interior de un pequeño receptáculo una jeringuilla con un compuesto especial a base de ciertas hormonas que provocarán en el organismo el crecimiento anómalo de vello por todo el cuerpo. Mientas se lo inyecta, sus seguidores proceden de la misma manera. Una vez que todos se han preparado para la ceremonia, se sientan en el suelo y se concentran para escuchar lo que el maestro tiene que decir:
-Hermanos y hermanas simios… Hemos sido castigados en esta vida… Hemos nacido en la más mísera de las condiciones para una existencia… ¡Hemos nacido humanos! Pero no desesperéis…Todavía hay esperanza para algunos…Todos los que estáis aquí sois conscientes de lo que significa ser humano: el humano está condenado a la corrupción moral y espiritual, destruye cuanto puede sin importarle nada…Pero esta absurda naturaleza que nos ha tocado en desgracia por nacimiento puede y debe ser cambiada! Hoy nos hemos reunido aquí para continuar con nuestro camino hacia la liberación!!-
-UNG;UNG;UNG!!- Todos los allí presentes gritan y aúllan como una sola voz.
-Algún día, cada vez más cercano, nos veremos libres de nuestra penosa situación, algún día, no muy lejano, podremos abandonar las cadenas que nos atan a nuestra humanidad y ver un nuevo amanecer creado por y para nosotros, algún día, os digo, y puedo sentirlo en mis huesos y en mis dientes, estaremos todos juntos en el paraíso que nos habremos ganado…!!-
-UNG,UNG,UNG!!-
-Pero dejad que ahora os lea unos pasajes de nuestro libro sagrado, que, una vez alcancemos nuestro objetivo, esto es, poner fin a nuestra triste humanidad, deberá ser destruido, pues en nuestra nueva condición no necesitaremos nunca más las palabras, vil instrumento creado por el hombre…Pero mientras llega ese momento escuchad, hermanos y hermanas, escuchad. -
Con gran ceremoniosidad, se aclara la garganta y lee en voz fuerte y clara:
-“Del simio procedemos y al simio debemos volver. El humano ha encontrado en su camino el gran pecado, la conciencia, fuente de toda perversidad, traición e ignominia. Pero el tiempo de lo humano ha llegado a su fin. Es el momento de volver al hogar, de regresar a nuestro origen natural. La sabia y benevolente madre natura nos espera con sus brazos abiertos, deseosa de recuperar a sus amados hijos perdidos en el desviado camino de la evolución. La conciencia debe morir, para regresar al estado de contemplación pura, con que la naturaleza, hija del cosmos, obsequia a sus criaturas, para que, libres e inocentes disfruten de la creación que los rodea…” -
Lentamente, cierra el libro, respira profundamente y mira con ternura a los que le rodean.
-Algunos no lleváis mucho tiempo entre nosotros. Puedo ver que a algunos todavía no os ha crecido el pelo lo suficiente como para empezar a dejar vuestro aspecto humano atrás. Pero estáis aquí, y cada vez somos más…Pronto no habrá forma de detenernos, no habrá armas ni represión que acaben con nuestro camino hacia la perfección. Ya existen algunas colonias en las partes mas alejadas de la sucia civilización. En lo más profundo del bosque se esta gestando un nuevo mundo donde comenzar a vivir de verdad, salvajes y libres, sin conciencia ni pecado…Nuestros mejores compañeros luchan día a día contra las sucias organizaciones humanas que intentan acabar con nosotros. La repoblación de arboles y el aumento de vegetación mas allá de la frontera es ya una realidad. Pronto tendremos un hogar donde correr, gritar y saltar!-
-UNG,UNG,UNG!!-
-Ahora debemos separarnos hermanos y hermanas, corremos peligro a cada momento. La situación es complicada y la lucha final se acerca. Debéis permanecer firmes, fuertes y esperanzados hasta que podamos salir a la luz en una nueva existencia, un nuevo modo de vivir…Mientras tanto, permaneced ocultos. Utilizad la palabra humana lo menos posible, pues arraigaría aun mas en vuestra alma todavía corrupta el germen maligno de la conciencia homínida.
Sobrevivid con lo mínimo tratad de mantener vuestra mente en blanco, olvidaos de lo que sois, y meditad sobre lo que seréis. El espíritu de la simiedad entrara en vosotros poco a poco hasta el día de la liberación. Ahora marchad en paz hasta el próximo encuentro. Permaneced alerta, regenerad toda la naturaleza que podáis para construir nuestro nuevo mundo y sobrevivid, amigos, sobrevivid hasta que la razón humana se extinga en vosotros y la luz llegue hasta vuestros cerebros de primate. Seguid vuestro camino ahora, hasta que podamos estar todos juntos para siempre. Mundo Simio es un sueño todavía, pero pronto… ¡Será una realidad!!-
-UNG,UNG,UNG!!!-
VII
-¿Habéis traído la droga?-
-Claro. Y la chica, ¿está preparada?-
-Si.-
-Henry, amigo, ¡Llegó el gran momento!-
-¡Si!-
Roger Mandrilovsky se dirige al interior de una habitación de la vieja fábrica acompañado de una joven corbata negra.En el cuarto contiguo, casi en la oscuridad se quedan esperando Henry Mandrilinsky y un corbata negra, compañero de la chica.
Mientras esperan, charlan un rato:
-Menuda putada tíos, eso de no poder, ya sabes…-
-Buah, las estúpidas leyes, ya sabes, si eres funcionario, el gobierno te prohíbe las relaciones sexuales con seres vivos, eso sí, en el trabajo, con la paga te incluyen unas raciones de la droga y como suplemento, también te proporcionan unas fichas para utilizar el orgasmatric, ya sabes, como substituto del sexo y eso…-
-Ya había oído hablar de vuestra particular situación…Oye, cojonudo que nos hallamos conocido…Vosotros tenéis algo que a nosotros se nos niega, y nosotros os damos algo a cambio…Ey… ¿Y cómo es un orgasmo en esa máquina?-
-Mira, nunca he tenido un orgasmo con una persona real, no tengo perspectiva para comparar, soy funcionario desde hace muchísimo, nunca, ni en los viejos tiempos, ni cuando niño, o al menos no conservo el recuerdo, he tenido un orgasmo, digamos, real…Así que, como comprenderás, estoy deseoso de probarlo en carne y hueso, al igual que supongo que tú y tu chica estaréis impacientes por que todo este intercambio acabe para probar en vuestras propias cabezas el efecto de la droga…Pero te diré que cuando probé por primera vez el orgasmatric…¡Joder!, no sabía explicármelo, mi cerebro no llego a procesar del todo las sensaciones que recibía, bueno…acabe llorando de placer…Era mi primera paga y mi primera ficha para la maquina…En cuanto la inserte en la ranura, y me metí dentro de aquella habitación…uff…todos los putos pelos del cuerpo se me pusieron de punta, los sentía tan duros como alambres de metal, incluso se me clavaban un poco dentro de los poros, de la tensión, empecé a sudar y durante un momento, vino a mí una sensación de asfixia…los ojos se me pusieron en blanco, se me seco la boca y los oídos se me taponaron completamente, ya no oía nada, ni mi respiración…
A partir de ese instante, todo se volvió frágil, me sentía por dentro como si fuese de liquido azul, y todo lo que podía ver era un destello de luz blanca que iba creciendo en intensidad, cada vez mas y mas fuerte, mientras de lo más profundo de mi cabeza venían unos sonidos…unos sonidos tan suaves e intensos a la vez…perdí la noción del tiempo, no supe realmente cuanto tiempo duro aquello, pero todo a cabo en una explosión de color naranja detrás de mis ojos cerrados, directamente en el cerebro…después, durante unos instantes, nada…cuando me sacaron de allí tenia lagrimas por toda la cara…uff, una sensación de la hostia…Y esa solo fue mi primera vez…creí que siempre seria así, pero cada vez que me tomo una sesión en el orgasmatric descubro nuevas sensaciones y detalles diferentes…Pero, joder, me muero de ganas por compararlo con un orgasmo real, con un cuerpo real…-
-Por lo que cuentas parece muy interesante… ¡Lástima que las maquinas del orgasmo estén tan bien vigiladas!-
-Si, es imposible utilizarlas si no eres funcionario…-
-Y… ¿cómo es el efecto de la droga? ¿Mejor que el orgasmo de esa máquina?-
-Oh! Es imposible comparar esas dos sensaciones, no tienen nada que ver…Mira, cuando acabe mi colega con esa chica, me tocara a mí… Después nos iremos, os daremos un poco de la droga y podréis quedaros solos y experimentarlo a gusto… Ya veréis, es bueno… Tomaos vuestro tiempo y con calma, en un lugar tranquilo…-
De pronto aparecen la joven y Roger Mandrilovsky. El trae una sonrisa en la cara, ella una mirada de impaciencia…
-Ey, Roger! ¿Qué tal ha ido, amigo?
-Ja,ja,ja…Ya lo veras, compañero, al final sale un liquido de la polla y todo…Ja,ja,ja…
-Estoy ansioso por probarlo. Chica, vamos allá!
Esta vez se quedan el joven corbata negra y Roger, mientras Henry se va con una sonrisa detrás de la chica.
-¿Qué tal la experiencia, mejor que el orgasmatric?- pregunta el joven corbata negra.
-Ja,ja,ja… Oye, antes de nada, no tendrás algo para fumar por ahí, verdad? Ay! Ja,ja,ja…
VIII
Sentados entre un montón de basura, mirando un pequeño fuego que habían hecho en un viejo edificio en ruinas, J.Mendigo y Jenny La Bocas permanecen en silencio, acurrucados cada uno en su esquina. J.Mendigo mira con curiosidad las manos de Jenny y por un momento tiene un flash-back a cuando era pequeño, antes de que todo se fuera a la mierda. Piensa en cómo le gustaba el olor de las sabanas limpias, y se imagina por un momento en que si Jenny le acariciase la cara suavemente con sus manos, a lo mejor volvería a sentir aquella sensación que tan feliz lo hacía. Recuerda cuando su madre colgaba las sabanas recién lavadas, para que se secasen al sol, y el pegaba su rostro a la tela ya casi seca, y muy despacio, caminaba oliéndola, y mientras duraba ese dulce recorrido se sentía transportado a un lugar tranquilo de su mente, luminoso y suave.
Ahora en su vida ya no hay sabanas limpias. Hace muchos años que desaparecieron. En su lugar solo queda la basura, la suciedad y el olor a metal oxidado y a humo. Esta vez mira a Jenny a los ojos, y se pregunta cómo reaccionaría si le dijese algo bonito, si ella sentiría en sus palabras la sabana blanca del pasado como una caricia sutil que la envolviera toda. Luego se siente nostálgico y después estúpido, y por dentro se ríe de sí mismo al imaginarse tan idiotamente romántico, “mua mua mua Jenny, te quiero, mua mua mua, puagh, que asco me doy, tan baboso, jajaja, mua mua mua Jenny, te quiero besar, mua mua mua, Jenny, te quiero follar, mua mua mua”, aparta la mirada y a la mierda todo, sobre todo los sentimientos, que ninguna falta le hacen a un marginal en este puto mundo…
IX
Por aquel entonces todavía no controlaba demasiado sobre explosivos y todo había salido como el culo. Pero esta vez no la iba a cagar. Unos cuantos gilipollas saldrían volando por los aires y llamando a su mama. Podría haber esperado a una ocasión especial, pero las cosas ya estaban demasiado jodidas y no se podía andar con remilgos ni exquisiteces. Además pronto comenzarían a sospechar de él, así que lo mejor era ir hasta el final tan bravamente como fuese posible.
-Muchos morirán, pero por mis cojones que este será un mundo más justo y libre cuando todos esos cabrones desaparezcan y dejen de contaminar la vida con su mierda mental. Ya no hay tiempo para elegir victimas de forma selectiva. Ahora todos los de su calaña son el enemigo, y debo acabar con su tiranía y la miseria que provocan. Por mis muertos que pronto habrá en este puto mundo unos cuantos estorbos menos.-
Piluco, el anarquista irredento, y onanista compulsivo, farfullaba mientras le caían gotas de sudor manipulando un intrabot casi listo para salir al mercado.
-Me importa una mierda cual sea el destino de este intrabot. Sus putos dueños serán unos jodidos corbatas azules, y lo querrán para que les haga el desayuno, la mamada matutina o cualquier otra pollada parecida. Hijos de puta. Cientos de personas muriéndose de hambre en la calle, y ellos en su puta indiferencia y egoísmo se compran un intrabot, que ni come, ni siente, y lo más importante, ni siquiera piensa…-
Ahora es su momento, ningún capataz ni vigilante a la vista. Es el momento perfecto para modificar el pequeño dispositivo en el circuito interno, conectarlo para que explosione en un momento inconcreto y…
-PATAPUM!! jajaja… Con todo lo que se gastan en fabricar sus putos juguetitos se podrían arreglar tantas vidas… Pues ya verán que sorpresa cuando llegue su momento… Me gustaría saber que sentirán esos perros cuando su zombi robótico les reviente en plena cara… ja,ja,ja… menos mierda en el mundo…
X
-Vamos querido, o llegaremos tarde a la exposición de arte. Ya sabes que no me gusta llegar con retraso. No es algo propio de nuestra clase. Solo los marginales poseen como uno de sus múltiples defectos la falta de respeto hacia la sacrosanta puntualidad. Ya sabes que a los que no llegan a la hora convenida se les somete a un exhaustivo control. Sería vergonzoso y humillante que algo así nos pasara a nosotros. Oigh! Imagínate, como vulgares delincuentes frente a toda la alta alcurnia social…Seriamos el hazmerreir de nuestra urbanización.
Tendríamos que acabar mudándonos, como les sucedió a los señores de Grañez. Pobres infelices. No me extraña, claro. Nunca supieron mantener su estatus dignamente. Imagínate lo que tendría que soportar el pobre señor Grañez con esa… esa… mujer suya. Siempre llegaban a cualquier lugar justo cuando estaba a punto de cerrarse el plazo convenido para poder acceder sin pasar por el control secundario. Y claro, tarde o temprano les tenía que ocurrir. ¡El destino quiera que nunca nos pase tal cosa! ¡Me moriría de vergonzosidad! ¿Cuándo fue querido? ¿Fue en aquella proyección de hologramas o…? Bueno, el caso es que, vaya ridículo. Ya todos estábamos a punto para disfrutar del espectáculo, y llegan ellos, corriendo, jadeando, ¡sudando!, ¡oigh!, que falta de glamour, que bajeza…Y todavía protestaban ante los Guardalordenes que les registraban e interrogaban en la entrada… Menudo espectáculo tan bochornoso… ¡Pero date prisa querido, o cuando lleguemos habrá una cola enorme en la puerta! Seria espantosamente vulgar tener que esperar en los últimos puestos, ¡nosotros!… ¿¡Pero, aun estas así!? ¡A que esperas para ponerte el resto de las vestimentas oficiales!… ¡Oigh! No veas las ganas que tengo de ver el nuevo vestidito de la señora de Totta, parece que, según comentan, lo haya encontrado en un basurero, jijijijiji… ¡oigh! si es que ya no hay clase… A ver con que nuevas creaciones nos sorprenden en la exposición de hoy… Espero que sea algo realmente original…En serio, querido, si tengo que soportar otra de esas exposiciones a base cuadros móviles emitiendo insoportables sonidillos, me volveré loca… ¡oigh! ¿A dónde va a parar el arte? Menos mal que al menos estará todo el mundo allí para apreciar mi nuevo vestido…Jiijijiji… ¿A que es realmente precioso, querido? ¿Querido? ¿Me estas escuchando? ¿¡Querido!?
-… ¿Uhmm?…¿Qué?…
XI
Una sombra peluda atraviesa corriendo en la noche siluetas de viejos edificios en ruinas, con las ventanas desposeídas de cristales, los mismos que ahora cortarían los pies del dueño de esa sombra si no los tuviese ya endurecidos de tanto tiempo caminando descalzo. Se para un momento en lo alto de una de esas ruinas y contempla la zona hasta donde alcanza la vista, y en silencio, llora observando el paisaje que le rodea. Gigantescos esqueletos de metal y cemento, que gimen y se resquebrajan, gruñen en silencio en sus cimientos, sabiendo que pronto se vendrán abajo después de haber conocido tiempos mejores. La luna acompaña al viajero nocturno. Siente compasión por lo que ve, pero esa sensación solo dura un instante, toma aire, se muerde la lengua para no gritar y sale corriendo por los tejados destrozados de otras tantas edificaciones. Silencioso y enfadado, cada vez alcanza más velocidad, salta, sube, escala, trepa y hace piruetas de vértigo sin miedo a caer, porque ya no teme morir. Sabe cuál es su misión. Ahora llega a la zona más peligrosa, justo en la frontera. Muy abajo, dos Guardalordenes vigilan el sector. La sombra coge unas piedras y las arroja en la dirección contraria a la que él se dirige. Los Guardalordenes, alertados por el sonido de las piedras, se dirigen hacia el lugar donde han caído. Ahora la sombra tiene un instante para saltar silenciosamente y salir corriendo tan rápido como puede.
Siente por un momento vértigo y miedo, pero cuando se da cuenta, ya está a salvo. Lo ha logrado, ya está fuera de la frontera de seguridad. Sudando, y riéndose de felicidad y euforia en sus adentros, acelera el paso todo lo que puede, atravesando la maleza. No le importa cortarse con las zarzas. Solo siente un cosquilleo, y ya por poco tiempo tendrá que soportar las ganas de soltar una inmensa carcajada. Al cabo de un rato, se detiene en medio de la espesura vegetal. Se sienta y comienza a excavar un agujero en el suelo. Cuando termina, con gran cuidado extrae de una pequeña bolsa unas semillas de diversos árboles frutales, que con gran delicadeza introduce en la tierra. Su misión ha terminado por hoy. Cansado y feliz se tiende sobre la hierba, mira hacia las nubes y la luna, y poco a poco, y antes de que el sueño llegue a él, comienza a reír y reír y a reír…
XII
Dos Guardalordenes hacen su habitual patrulla nocturna por la zona sur de la ciudad. Esa noche han tenido suerte. Últimamente esa parte de la ciudad es de lo mas pacifica.
-Ja, ja, ja… Parece que el jefe nos tiene en alta estima. ¿Sabes quienes están pringando en la frontera del bosque? Los hijoputas de Z-33 y H-89…-
-Ja. ja, ja… No me extraña que los hayan enviado allí después de la que montaron cuando lo de la opera… Vaya par de inútiles… Ni que fuese tan difícil poner un poco de orden entre un montón de viejas y mamarrachos disfrazados de pingüino…-
-No me gustaría nada, tal y como están las cosas, tener que controlar la frontera…Eso putos monos se están volviendo cada vez más numerosos y agresivos…Y los informes de nuestro servicio secreto parece que indican una alta actividad de repoblación vegetal en las partes más alejadas del bosque…Esos cabrones están plantando cada vez mas arboles…Cada día es más difícil controlar la frontera…Tenemos que pararlos antes de que sean demasiados…-
-Si, parece que las cosas se estén complicando…-
-Si, compañero, como esos rumores que empiezan a circular sobre los intrabots…Parece que ciertas explosiones no se deben a fallos en su composición química como pensaban los expertos, si no que se han encontrado evidencias de que algunos han sido preparados para explosionar en determinadas circunstancias…-
-¿Pero qué clase de enfermo marginal puede tener acceso a la manipulación de los putos intrabots? ¿Una traición desde dentro del sistema…? ¿Un cabronazo infiltrado haciéndose pasar por un corbata azul, con conocimientos de tecnología acerca de los intrabots?
-El caso es que las explosiones se han multiplicado…Y un alto porcentaje de los accidentes no tienen una explicación claramente atribuible a la naturaleza de los bots…-
-Una cosa esta clara…Los hombres-mono no han podido hacerlo…-
-Esto es cosa de algún psicópata resentido y desequilibrado…Otra señal de los tiempos oscuros en que vivimos…Acabaran pillándolo y dándole lo que se merece…Ja, ja, ja…-
-SSSHH! Calla, silencio… ¿No has oído ese ruido?-
-¿Dónde?-
-Dentro de esa vieja fábrica…-
Caminan hacia el lugar en silencio. Llegan a la puerta y la abren con cuidado…En una esquina, un par de siluetas se sienten sorprendidas…
-¡A ver, salid de ahí, seáis quien seáis! ¡Y cuidado con lo que hacéis, tenemos porras eléctricas!-
-¡Vamos, gilipollas, ya habéis oído, fuera de ahí!-
Las sombras salen desde la oscuridad. Uno de los Guardalordenes los enfoca con un emisor de luz.
-Vaya, vaya, mira lo que tenemos aquí… Un par de esos estúpidos corbatas negras, la vergüenza de la humanidad…Dios, algunos de ellos son hijos de importantes y respetables corbatas azules… ¿En qué cojones estarían pensando cuando decidieron separarse de la sociedad y convertirse en mierdas sub-humanas?-
-¡Acercaos aquí de una puta vez, niñatos mimados, malcriados y con exceso de sobreprotección materna! ¡Unas buenas hostias a tiempo y ahora no andarían jodiendo por las calles!-
Se acercan lentamente…
-Fíjate, uno de ellos es una chica…Lo que me faltaba por ver esta noche…-
-¡A ver, identificación personal ya!-
XIII
-Henry, anoche, en plena experiencia con la droga, me sucedió algo raro. Tuve un sueño…-
-¿Un sueño? ¿Con la droga? Es extraño…-
-Si. Soñé con el Templo…-
-¿Con el templo? Pero si los funcionarios no podemos visitar el Templo… Ni tú, ni yo, ni nadie que no sea corbata azul ha podido verlo nunca…-
-¡Lo sé! Y eso es lo que me preocupa… ¿Qué significa? ¿Cómo puedo haber soñado con un lugar que nunca he visto?-
-Y… ¿Cómo era el Templo? ¿Lo recuerdas?-
-Si. Yo caminaba por una calle muy larga, ya sabes, la que se dirige al Templo, y al llegar al muro que lo protege, no había nadie vigilándolo, así que me dejé llevar por la curiosidad y cruce una puerta de piedra, y después otra puerta de metal, y así por fin llegué a una puerta de madera…Cuando la cruce por fin, me encontraba en el interior de una esfera enorme, poco iluminada, y sonaba una música…Joder, Henry, tendrías que haberlo visto. De pronto, todo comenzó a brillar, el destello me cegaba, no veía nada…Poco a poco se fue apagando y reduciéndose, y entonces fue cuando me di cuenta de que aquella luz procedía de una cajita negra que todavía iluminaba tenuemente la sala…Justo antes de despertarme, escuche una voz que salía de aquella cajita…Escuché, muy de fondo como decía:”Pronto, ya falta poco”, y entonces todo se apagó y volví en mi. ¿Qué crees que significa?-
-No lo sé, Roger, no lo sé…-
XIV
Extracto del Manual de las buenas maneras de los corbatas azules, pág. 275,
“…y un corbata azul, siempre digno, recto y humano de pro, puede optar en su solemnidad, majestad y sabiduría por hacer uso de los excedentes de endoplasma que no vaya a necesitar de la manera que le plazca, ya sea eliminándolo a través de las funciones orgánicas básicas, ya sea, en un arrebato de generosidad, escupiéndolo a las calles, donde algún desafortunado social podrá sacar algún provecho mínimo de sus nutrientes…”
-Y bien, queridos alumnos… ¿Qué opinión les reporta este texto?- pregunta el profesor.-
El silencio en la clase manifiesta sin duda la buena educación que deben mostrar todos los pupilos.
-Pues bien- continua el profesor- debemos entender este texto desde varios enfoques…Uno de ellos nos remite a la idea fundamental de nuestra condición de corbatas azules, esto es, la libertad de elección, propia de nuestra excelsa condición social, tema sobre el que debatiremos mañana…La otra idea básica consiste en la diferencia de opiniones que se derivan de esta libertad de elección…Podéis elegir, como sugiere el fragmento leído, entre eliminar el endoplasma sobrante de modo individualista, o bien, y como así lo hacen la mayor parte de nuestros mayores, que como todos sabemos han recibido una educación acorde a los viejos tiempos, arrojando elegantemente a través de la boca la secreción resultante de la saliva y los restos endoplasmáticos, para provecho de algún pobre desposeído social.-
En el fondo de la clase, en un silencio mal disimulado, un joven estudiante le dice a otro:
-Ni una mierda de ectoplasma se llevaran esos putos marginales por lo que a mí respecta.-
-Lo mismo digo. Que se jodan. Jajajajaja.-
XV
-
-¿No habéis oído, estúpidos? ¡Identificación personal ya!-
Delante de un par de guardalordenes aparecían una joven asustada y un chico que trataba de disimular su nerviosismo y su confusión. Se movían de modo extraño y apenas conseguían balbucear.
-¿Qué coño les pasa?… ¡Z-33, fijate en sus ojos!-
Los jóvenes corbatas negras presentaban uno de los síntomas más reconocibles que produce la ingesta de la droga: los ojos se abren de manera espectacular, de forma involuntaria e incontrolable, como si cobrasen vida propia y quisieran salirse de sus orbitas para ver más, para sentir con la piel de los globos oculares la realidad de ahí fuera…Además adquirían un color rojo, rojo excepto en la pupila que presentaba un color blanquísimo, casi con brillo propio, como si desprendiese luz…
-¿Pero que cojon..? ¡Han tomado droga! Pero…si son…corbatas negras y…esos ojos… ¿Cómo coño han conseguido la puta droga?-
-¡La habrán robado a algún funcionario! ¿Pero como…?-
-O algún puto funcionario…-
-¿Crees que alguno habrá sido capaz de dársela a estos despojos…? Pero, ¿por qué cojones iba a hacer algo así un funcionario?-
-A la mierda, aprovechemos que están totalmente idos y que no nos causaran problemas para meterlos en la celda móvil…Y luego, jajajaj, al Centro Gubernamental de Asuntos Antisociales, jajaja…-
-¿Te ríes por lo que creo que te ríes?-
-Jajaja, si crees que me carcajeo por el hecho de que vamos a poder disfrutar un ratito con nuestros jóvenes amigos a solas…has acertado, jajaja!-
A base de delicados empujones y patadas los condujeron al interior de la celda móvil. Los pequeñuelos drogados todavía permanecían ajenos a lo que se les venia encima.
-Me muero de ganas por saber de que familia de corbatas azules vienen este par de primores-dice Z-33.-
-Yo de lo que me muero de ganas es de que no sean hijos de nadie muy importante y poder zurrarles unas buenas hostias como diversión, tratarlos como lo que pretenden ser, unos marginales, jajaja, y bueno, después de una buena paliza, lo mejor es un poco de amor, no? no crees que la chica…jajaja, ya sabes, estaría dispuesta… ya conoces lo que dicen sobre sus ideas de la promiscuidad y la libertad sexual…-
-Bah! Espero que esa mierda no sea cierta…me excita mas si la imagino un poco recatada y virginal, jajajaj…me gusta que se quejen y se resistan, jajaaja…-
Entre risas y chanzas la celda móvil llega a su destino. Ante el cuarteto recién llegado se alza una torre circular, sin ninguna clase de ornamento, ni ventanas, toda de cemento macizo, gris, latiendo por dentro…Se abre la puerta, la única que hay, y entran a empellones los prisioneros y detrás les siguen con una risa ufana los captores.
Un subalterno sale gritando:
-Jefe, jefe, han vuelto Z-33 y H-89 y no se creería lo que han pescado!-
-¡Rápido, que me suban la pesca a la celda interrogatorio!-vocifera el Jefe en funciones.
Todavía en el mundo de la droga, los dos jóvenes se dejan arrastrar por lo que sienten como pasillos interminables. Los introducen en la celda de la verdad, para aclarar el asunto…
-Bueno, así que este par de hermosuras han ingerido droga, cuando sabe cualquier ciudadano que está terminantemente prohibida su utilización si no se participa de la cualidad de funcionario. Como veo que todavía se encuentran bajo su efecto, procederemos en primer lugar a administrarles un antídoto para la droga, utilizado hasta ahora solo en casos aislados de funcionarios que reaccionaron mal ante la droga. Todos recordarán el desagradable incidente de aquel funcionario que no paraba de cantar a voz en grito aquel clásico de los tiempos de nuestros mayores “Nunca negare la autoridad”. Veamos qué efectos les produce a estos chiquillos.-
Un Guardalorden de la sección científica procede a inyectarles el antídoto.
-Bueno, mientras les hace efecto, que averigüen inmediatamente la identidad de estos dos polluelos.-
Acto seguido, se les extrae un trocito de piel para proceder al análisis celular. Introducen los fragmentos dérmicos en el identificoscopio y la maquina empieza a chirriar y a emitir borborigmos mecánicos. En su interior eléctrico los circuitos comienzan a manejar información a velocidad de vértigo. Pronto sabrán quienes son aquel par de dos que ya empiezan a convulsionarse y a emitir extraños gruñidos, mientras se retuercen por el suelo con la vista clavada en el techo, como si creyesen ser capaces de huir de allí a través del techo, directos hacia el cielo.
-Ajaja!-
Clinck. Luz verde. Identificación realizada.
-Muy bien. Muy bien. Veamos. Uhm. Con el chico puede que tengamos problemas si le damos un buen repaso. Parce ser que es hijo de la familia Gñex, su padre es el famoso científico Gunder, uno de los responsables del estudio sobre la droga…Uhm, extraña conexión…Debemos andarnos con cuidado con el trato que le dispensemos a nuestro joven amiguito…En cuanto a ella…pertenece a la familia de los Grañez, unos don nadie que encima han tenido que trasladarse al barrio de los desprestigiados…jajaja, podemos hacer con ella lo que nos salga de los huevos, ajaaja…Pero antes debemos averiguar cómo consiguieron la droga. Tal vez el chico la robo del laboratorio de su padre, pero me parece difícil, con todos los controles de seguridad…nunca dejarían pasar a nadie con el aspecto de un corbata negra por muy hijo de su padre que sea…Otra opción es que hallan entrado a robarla al cubículo de algún funcionario…Bueno, el caso es que tengo una idea. Trae la silla de la verdad, Z-33.-
El guardalorden acerca a los prisioneros que no paran de hechar espuma por la boca, y ya empiezan a recuperar la autoconsciencia, una silla llena de cables y electrodos. Cogen a la chica y la sientan el ella.
-Muy bien jóvenes. Son conscientes ya de la realidad que les rodea, así que les hablare claramente. Creo innecesario administrarles el suero de la verdad, evitándoles el incomodo escozor genital que provoca, porque confío en que hablaran por ustedes mismos sin oponer resistencia y con buenos modos para resolver el asunto que nos ocupa. Ya solo por el hecho de ser corbatas negras estarían en un lio con asuntos antisociales. ¡Ay! Hijos míos, ¿Por qué viniendo de buenas familias de respetables corbatas azules os oponéis al pacifico discurrir de la vida social que os ha tocado en suerte huyendo del hogar y malogrando vuestras vidas como marginales? Pero no es este el tema que nos ocupa. ¿Cómo, yo me pregunto, explicáis el hecho de haber sido descubiertos en una zona sub-marginal bajo el efecto de la droga? Y lo que es más importante… ¿Cómo cojones la habéis conseguido?
Los chicos permanecen en silencio aturdidos aun por la droga y por el miedo que empiezan a sentir de verdad en el estomago y en el pubis.
-No…nosotros…- dice el chico.
-No…no os diremos nada, cabrones autoritarios y responsables del desequilibrio en la cantidad de felicidad que corresponde a cada individuo y…-
PLASH!
Una sonora bofetada hace callar a la chica.
-Flux!- grita el joven.
-Yoinox! ¿Por qué…?- solloza la chica.
-Se acabo el puto juego, niñatos. O nos decís ahora mismo como coño conseguisteis la droga o lo lamentareis.
Los chicos permanecen en silencio.
-Muy bien. Conectadle a la chica los electrodos dentales, a ver si habla o no. Y con un poco de suerte hablara él, a la vista del sufrimiento de su amor, jajaja…-
-¡No! Parad, bastardos…-grita Yoinox casi llorando. Demasiado tarde, la primera descarga va directa al cerebro de la chica, desde su perfecta dentadura. Casi pierde el sentido y el dolor le quema en la boca y las encías. Duele tanto que casi no puede gritar…
-Venga, otra pequeña descarga…-
-¡NO! ¡Hijos de puta! ¡Hablare, hablare!- grita el chico.
-Bien, bien, ha sido más rápido de lo que pensaba…Adelante cuéntanos tu historia…-
Sollozando, Yoinox les cuenta cómo consiguió la droga, y salen a relucir los nombres de un par de funcionarios…
-Perfecto. Dos temas nos ocupan ahora. Investigar a ese par de funcionarios con problemas de adaptación al orden social establecido y deshacernos de este par de anormales- dice el jefe- Al joven le devolveremos con sus padres y que se ocupen ellos de su correspondiente castigo…A la chica podéis ahostiarla, violarla o lo que os salga de la punta de la polla, pero después la abandonáis en la zona marginal, desnuda y que se las arregle si puede. No quiero volver a oír hablar de estos dos y de este asunto. Lo que si me interesa es pillar a ese par de funcionarios díscolos y arreglar cuentas con ellos. Esto es todo por ahora. Salid y cumplid mis órdenes. Adelante. -
Mientras conducían al joven a la celda móvil camino de la residencia paterna, se podían escuchar de fondo los gritos entrecortados de la chica…
XVI
-Doctor, Doctor!!- aparece gritando uno de los empleados de asistencia sanitaria- Doctor, otro caso de heridos por explosión…-
Mierda, ¿También esta vez se debe a una deflagración del motor interno de Intrabots?-
-Así parece…Hemos recibido la llamada de auxilio por parte de los vecinos del inmueble donde se ha producido el accidente…-
-¿Accidente…? Comienzan a ser demasiado numerosos para seguir considerándolos accidentes a este tipo de sucesos… ¿Siguen conscientes los afectados?- pregunta el doctor.
-El hombre si, su mujer sufre una horrible pérdida de masa encefálica…Podría morir en breves momentos…-
-Bien, echémosles un vistazo…Y avisa inmediatamente a los responsables de investigaciones de actividades violentas…Tal vez aun podamos sacar algo de información del afectado por la explosión, si aun puede hablar…-
-Bien, Doctor, ahora mismo veré que se puede hacer…-
El doctor Muñez sube a la sala de operaciones. Cuando llega, la mujer alcanza el clímax de su vida y en un ultimo suspiro se deja llevar por la muerte, mientras su marido, semi-inconsciente por la anestesia y el impacto de la metralla del intrabot explosionado apenas puede abrir los ojos…El doctor le susurra al oído que no se preocupe, que todo va a salir bien…
Al poco rato, se presenta el oficial destinado del departamento de investigaciones, un tipo de casi dos metros y con la mirada estrábica. Entra en silencio en la sala y el doctor en cuanto ve su identificación abandona el lugar. Ya a solas, el oficial saca una jeringa con una larga aguja y le inyecta un líquido azul en el cuello al hombre herido. Al instante este abre los ojos de manera desmesurada y grita enloquecido. Con una nueva inyección, esta vez con un líquido anaranjado, el hombre se relaja y comienza a llorar pausadamente. Apenas sin sentimiento, el oficial comienza su interrogatorio.
-Bien, apenas tenemos tiempo, escúcheme bien…Lo más probable, dado su aspecto…-
Casi con grima observa las terribles heridas, trozos de carne arrancados de su posición original.
-Lo más probable, digo, es que no le quede prácticamente tiempo de vida en el modo que usted entiende la vida, así que vayamos al grano, su información podría ser muy útil para resolver casos similares, así que me gustaría que me respondiese a unas cuestiones…-
-Aaaah… ¡Como duele! Siento que mi carne se descompone por momentos… ¿Cómo esta mi mujer…? Ay…Respóndame por favor…-
-Silencio ahora…El bien de la comunidad de los corbatas azules debe anteponerse siempre al individuo…Sus respuestas podrían aclarar muchos interrogantes…Tenemos razones para pensar que las crecientes explosiones de intrabots no se deben, como creímos al principio a causas en el fallo de los mecanismos internos que rigen el funcionamiento de los bots, sino que comenzamos a pensar en manipulaciones de esos mecanismos…-
-Es horrible el dolor, señor…Ayúdeme…-
-Ayúdeme usted a mí, responda a mis preguntas…Usted pertenece a la familia de los Xemp, y vive en los cubículos de la zona de producción de los pseudo-alimentos…Hábleme ahora del momento de la explosión.-
-Casi no puedo hablar, señor, ayúdeme…-
-Silencio… ¡Responda a mi pregunta!-
-Aaah…Yo…yo y mi mujer estábamos en la sala de ocio, y dimos la orden al intrabot para que nos preparase...aaaah…algo bueno para fumar…aaah…deme algo que calme el dolor…-
-Ya se lo he dado…Continúe.-
-Como duele…-
-Continúe de una vez, apenas tenemos tiempo…Es un asunto de máxima importancia. ¿Va usted a desprestigiar su buen nombre de corbata azul quejándose del dolor como un asqueroso marginal? Con sus lamentos solo hacemos perder un tiempo muy valioso para nuestra investigación!-
-Aaaah…El intrabot estaba realizando la tarea en la sala de complementos, cuando mi mujer advirtió un sonido…aaah…un sonido extraño, como un zumbido sordo y se acerco a ver qué sucedía…aaah…yo la seguí y en ese momento…aaaaah…horrible…el dolor es horrible…y la explosión…tanta luz de pronto…y el dolor…aaah…el dolor y mi mujer y yo y todas nuestras cosas salieron por el aire…no podía respirar y ahora estoy aquí…aaaah…¿y mi mujer?…duele mucho…-
-Dígame… ¿Dónde adquirieron el bot? ¿Qué fabrica era la responsable de su construcción?-
-Aaaah… ¿Dónde está mi mujer? ¿Dónde estoy yo?…Aaaah…Deme algo bueno para fumar…cualquier cosa…quiero sentir humo otra vez…aaaaah…como duele… ¿dónde estoy…?-
Su voz se fue apagando.
-Responda ahora, antes de que sea demasiado tarde. ¡Hable estúpido!-
El grito del oficial ya no llegaba a los oídos del señor Xemp, que nunca más volvería a oír nada, ni ver, ni tocar, ni fumar, porque allí ya solo quedaba su cuerpo y nada dentro de él…
-¡Puto gilipollas! ¡Ahora se le ocurre morirse!-acaba gritando el oficial…
XVII
Se rasca la cabeza con el pelo mugriento y la piel de los brazos que le pica. Se pregunta cuanto hace que no va al rio a lavarse, pero rápidamente piensa que eso da igual, además el agua está demasiado fría y cada vez más sucia, llena de basura y objetos inútiles de los que los corbatas azules se deshacen a veces tirándolos allí. De vez en cuando puede cazar allí animalillos no demasiado asquerosos, y si consigue un fuego hasta puede cocinarlos y compartirlos. En ocasiones sienta mejor una rata de rio que los tubérculos que crecen por las zonas de fábricas abandonadas. Y las frutas también son difíciles de conseguir por que hay que recogerlas en el bosque y se corre el riesgo de recibir una paliza de los hombres-mono cada vez más agresivos y protectores de su territorio…
-Ey! J.Mendigo… ¿Qué haces?-
Se gira asustado por la voz que lo llama y ve detrás de si a Jenny la Bocas saludándole.
-Eh? ¿Qué quieres tu ahora?-
-Nada…Bueno, buscaba comida…Y te he visto y me dije…A lo mejor tiene algo bueno para compartir, este buen amigo mío… ¿No tienes algo rico para mascar?-
-Joder, ya no se puede salir a pasear tranquilamente sin que venga alguien a ratearte comida…-
-Eh! ¿Por qué te pones así? Yo tengo algo bueno también si quieres compartirlo… ¿A que no sabes que me ha pasado? Hostia, tío…Cada vez esos putos corbatas azules están más enfermos…No hace ni una hora, andaba yo por la zona de los restaurantes de pseudo-alimentos a ver si podía conseguir algo que llevarme al buche, rebuscando en los contenedores de las sobras, cuando salen un par de corbatiazulados que me ven allí, toda hambrienta, y se me acercan…Yo me asuste al principio, ya sabes como son, a la mínima son capaces de regalarte una buena paliza gratis…El caso es que se me acercan y me dicen: ”Ey, chica, ven con nosotros a un sitio más tranquila, tenemos algo bueno para ti…”
En esto que me cogen del brazo y me arrastran al antiguo almacén de telas, me empujan al suelo y que si esto que si lo otro…Al final ese par de hideputas lo que querían era follárseme,
”Queremos probar algo nuevo, nunca nos lo hicimos con alguien que apestase tanto”
Cabrones, y me dicen que a cambio me darían una buena ración de endoplasma, con sabor a pseudo-pollo… ¿Sabes cuánto hace que no probaba ese sabor? Al final les digo que vale, pero que tendrían que llenarme una buena bolsa de escupitajos y dejarme ir en paz y que no volvería a repetirse…Así que me lo monto con los dos…Un par de gilipollas, pero cumplieron el trato…
Además de la bolsa llenita de endoplasma salival fresco, pude aprovechar un poco mas gracias a su estúpida costumbre de besar mientras follan, así que les chupe a fondo la boca extrayéndoles un poco más de saliva…Y que bien sienta. Cuando se fueron me trague media bolsa de endoplasma y me guarde el resto…Lo que pasa es que, no sé, tengo un día sentimental, echo de menos mover la mandíbula con algo solido…Por los viejos tiempos…Así que te vi y me dije, porque no comparto un poco de endoplasma con mi buen amigo J. y él a cambio me da algo de lo que lleva en esa bolsa…-
-Pues creo que no has tenido demasiada suerte, la cosecha de hoy está siendo un poco pobre, solo tengo alguna seta y un poco de hierba de pan…y un pequeño tubérculo…-
-A ver qué te parece mi idea…Yo te doy un cuarto de mi bolsa de endoplasma y a cambio tú me das un poco de hierba de pan, el tubérculo y una buena follada, que con esos dos anormales de antes ni siquiera he tenido ni medio orgasmo…Que, ¿qué me dices, te apetece la idea? ¿Hacemos un trato?-
XVIII
Con los ojos a medio camino entre lo humano y lo simiesco se miraban las dos sombras en la oscuridad, cada uno tratando de sentir algo nuevo: la falta de pensamiento, de consciencia tal y como el cerebro humano lo entiende. Las terapias cada vez más intensivas de hormonas les habían hecho adquirir un aspecto realmente peludo. Esto unido a la alimentación estrictamente realizada en caso de hambre autentica y a largas sesiones de meditación, donde lo más importante era mantener el mayor tiempo posible la mente en blanco, pero alerta frente a los posibles peligros, hacía que la mente de aquellos nacidos como hombres, se fuese metamorfoseando hasta adquirir una nueva forma de contemplar el mundo.
Era noche cerrada, con un frio húmedo, pero la nueva masa pilosa que cubría su antigua piel hacia que pudiesen resistir la gélida oscuridad sin necesidad de construir un refugio, evitando así dejar pistas de su paso por la zona. Los entrenamientos diarios a base de ejercicios físicos y de preparación psicológica para adaptarse de nuevo a la naturaleza hacían que en caso de peligro pudiesen saltar a los arboles más altos y mas frondosos del bosque, cada vez de una extensión mayor gracias a las labores de repoblación que hacía tiempo estos nuevos hombres-mono venían realizando.
Esa noche las dos sombras peludas hacían guardia en una de las zonas de frontera. Hablaban lo menos posible, en su intento de dejar atrás el lenguaje humano. Se expresaban a través de la mímica o de gritos y gruñidos que la comunidad simia había aprendido a lo largo de su formación como nuevos seres del bosque. Contemplaban la luna y las estrellas y alguna que otra nube que cruzase el cielo. Uno de ellos solo dijo en toda la noche:
-Hermoso. Todo.-
Su compañero ni siquiera respondió, solo se acurruco en sí mismo y emitió un sonido similar a una sonrisa.
Ya estaban a punto de dormirse cuando escucharon a lo lejos, justo en la zona en que comienza la masa vegetal y se acaban las fábricas destruidas, el sonido de unas pisadas que trataban de no hacer demasiado ruido. Rápidamente se encaramaron en lo más alto de un árbol y guardaron absoluto silencio preparándose para vigilar lo que pasaba. Al cabo de un rato divisaron dos sombras caminando sigilosamente. No eran compañeros simios, sino un par de humanos. ¿Qué podían estar haciendo allí?
Las dos siluetas humanas se acercaban con precaución al muro que formaban los arboles que daban entrada al bosque profundo. De pronto se pararon.
-Este parece un buen lugar-dijo uno de ellos susurrando.-
Los ojos simiescos los contemplaban. La pareja de humanos sacaron de una bolsa una caja de elementos inflamables y los dejaron en el suelo. En ese momento, uno de ellos encendió un fosforo. En cuanto los hombres-mono vieron el destello de aquel pequeño fuego, se abalanzaron sobre ellos, saltando ágilmente desde las ramas del árbol en el que se encontraban escondidos y dando grandes y profundos gritos. Mientras ellos caían sobre los dos intrusos, los gritos se extendían por todo el bosque.
El par de pirómanos no tuvo tiempo de reaccionar, y en cuanto alzaron la vista para ver que eran aquellas sombras que caían desde el cielo, ya tenían sobre sus cabezas a un par de monos cargados de adrenalina. Lo primero que hicieron fue atacarles directamente a los ojos. En cuestión de segundos, ya tenían las cuencas oculares vacías. Los simios, después de haberlos cegado, se ensañaron con el resto de sus cuerpos. Arañazos, mordiscos y golpes por todas partes fueron la banda sonora esa noche en el bosque, y a los gritos de unos y de otros se fueron uniendo nuevos sonidos que provenían de todas partes. Alertados por los aullidos de los dos monos vigilantes, se acercaban a toda velocidad por entre la espesura el resto de la manada simiesca. Cuando todos se concentraron en el lugar, lo único que encontraron fue a sus dos compañeros llenos de sangre que no era suya y todavía excitados, nerviosos y con una especie de sonrisa en sus labios. En el suelo, un par de jóvenes humanos, despedazados. Entre aquella masa de carne y órganos y sangre podían verse jirones de lo que habían sido corbatas azules.
Las miradas de todos los monos se concentraron en los rostros de los vigilantes del bosque que habían hecho aquella carnicería. Uno de ellos abrió la boca y solo dijo:
-Humanos. Fuego. No humanos. No fuego.-
Todo el clan estaba satisfecho.
Esa noche se escucharon gritos de satisfacción y triunfo en todo el bosque hasta el amanecer.
XIX
En principio Piluco no tenía realmente ninguna razón estrictamente personal para hacer lo que hacía.
Había nacido y seguía perteneciendo a una reconocida familia de corbatas azules, recibiendo en su infancia y juventud la exquisita educación que corresponde a los de su categoría social. Sin embargo, una mañana de otoño, el mismo día en que cumplía su mayoría de edad, situado frente a un espejo, clavó sus ojos en el reflejo más profundamente de lo que nunca lo había hecho, y sintió como crecía en él, el siempre pernicioso sentimiento de compasión hacia los más desfavorecidos, la idea de hacer algo por mejorar las injusticias sociales, y se desarrollaban en su interior peligrosas ideas como la igualdad entre todos los humanos y extraños pensamientos que iban desde ideales como la paz universal hasta la tolerancia y la bondad como pilares mentales y morales sobre los que sustentar una comunidad justa. Tal chorro de imágenes se le clavó en las neuronas y desde aquel día ya no pudo dejar de profundizar en tales pensamientos.
Al principio todo fue progresivo. Trató de llevar a la práctica en su entorno más inmediato su ideología igualitaria y anti conflictiva. De vez en cuando salía a pasear por los barrios marginales y regalaba su endoplasma sobrante a los mas hambrientos y charlaba con ellos, que en general recelaban de el por la desconfianza natural hacia los de su clase. Además, lo único que conseguía con su actitud era encontrarse con la incomprensión o la indiferencia, cuando no abiertas disputas con otros corbatas azules. Sus padres y hermanos, lo que al principio creían actitudes extravagantes propias de su joven edad, terminaron por asustarles y acabaron ingresándolo, en contra de su voluntad, en el Centro de Indoctrinamiento para Excelsos Corbatas Azules.
Tal decisión la tomarían en un momento en que Piluco, en plena comida familiar, inició una de sus típicas conversaciones. Cuando su padre acabo de hablar de la nueva y mejorada generación de intrabots, Piluco, ingenuo él, preguntó con toda naturalidad porque se fabricaban intrabots para todo tipo de trabajos, cuando había personas en la calle sin empleo ni comida, que bien podrían realizar las tareas de los bots a cambio de hogar y alimento, y salir así de su miseria.
Las sonrisas se congelaron en las caras de sus padres y hermanos.
La madre lloraba, los hermanos pequeños reían y le señalaban como si fuese un loco, y el padre vociferaba:
-…Como un hijo mío puede pensar así. Qué clase de educación te han dado. Ah, que desgracia! Seré la deshonra de nuestra clase con un hijo así!-
Piluco, casi con lágrimas en los ojos, solo pudo bajar la mirada y callar mientras su padre seguía gritando y gritando…
Esa noche, el padre llamo al Centro de Indoctrinamiento, por temor a que, como de manera cada vez más habitual en los últimos tiempos, su hijo acabase en los círculos de los Corbatas Negras, los grupos formados por los hijos díscolos de algunos corbatas azules, que dejándose llevar por perniciosas ideas sociales, renunciaban a los privilegios propios de su clase y formaban pandillas callejeras que Vivian como marginales en barrios abandonados.
El progenitor de Piluco no podía permitir que el buen nombre de su familia se viera mancillado por la deshonra de tener un hijo corbata negra.
Tres años estuvo recluido Piluco en el Centro de Indoctrinamiento, de donde salió socialmente limpio de cara al exterior, y lleno por dentro de odio y rabia, y también una mayor reafirmación en sus antiguos ideales de justicia. Había tenido tiempo para pensar, a pesar del intenso intento de lavado de cerebro que trataban de practicarle para borrarle su ideología “anti-sistema-establecido”. Sin embargo lo único que habían conseguido con todas las técnicas utilizadas era desarrollar en él una asombrosa capacidad para la mentira y la hipocresía. Salió de su encierro con una sonrisa y unos modos de corbata azul ortodoxo. Pero en su interior la revolución contra todo el desequilibrio social había comenzado. Solo sentía odio y compasión. Quería hacer libres a los esclavos, alimentar a los hambrientos y traer la felicidad a los desgraciados.
-Pero para ello-se dijo para sus adentros- es necesario acabar con los culpables sea como sea…-
El enemigo eran los corbatas azules y su modo de controlar el mundo, en perjuicio de los demás.
Los métodos violentos solo llegarían años más tarde…Pero en principio, Piluco solo utilizaba técnicas más refinadas para acabar con el sistema que odiaba. Dedicaba su tiempo mental a pensar en cómo conseguirlo. Una de sus primeras ideas había sido como generar pequeñas dosis de caos para desajustar el orden establecido. Construir poco a poco un estado de infelicidad general en el mundo de los corbatas azules, para que el conflicto acabase surgiendo entre ellos y todo acabase saltando por los aires. Esperaba que el (des)equilibrio del mundo tal y como lo conocían se reajustase para que surgiese un equilibrio mayor.
Durante un tiempo pensó en cómo lograr este propósito. No podía correr el riesgo de volver a mostrar abiertamente sus auténticos ideales, ya que durante dos años permanecería en régimen de vigilancia por parte del sector de Control de Individuos Conflictivos. Nunca sabría donde o como seria vigilado, pero lo sería sin duda alguna. Acabo convirtiéndose, al menos de cara al exterior, en un respetable corbata azul. Todos creyeron en su conversión a las doctrinas corbatiazuladas.
Cuando recuperó la confianza de su familia y del Estado se ofreció voluntario para realizar pequeñas tareas relacionadas con el ámbito de los espectáculos, donde comenzó trabajando en la impresión y copia de horarios para diversos eventos organizados desde las Oficinas de Ocio y Divertimentos.
A las pocas semanas, le llego la inspiración. Pensó que, si los corbatas azules daban tanta importancia a la puntualidad a la hora de asistir a cualquier reunión social, ya fuese una sesión de psicoproyecciones, una ópera olfativa o cualquier otro show, un modo genial de generar caos e infelicidad sería variar los horarios de tales espectáculos, de modo que cuando los presentes llegasen en masa a deshora, de algún modo se crearía un pequeño caos en la entrada del lugar de reunión correspondiente, entre los guardalordenes y los espectadores que no habrían cumplido la puntualidad requerida y deberían ser registrados e identificados.
Tal cosa nunca había sucedido, de manera que Piluco se armó de valor y durante una semana observo el mecanismo de funcionamiento del sistema de impresión de horarios de espectáculos.
El plan ya estaba en marcha.
Una tarde, a última hora, cuando ya casi todo estaba listo para salir por la impresora, en un descuido del redactor jefe, Piluco se coló en su oficina y con una pericia y agilidad asombrosa consiguió dar el cambiazo a los horarios, adelantando o retrasando en quince minutos la hora de todos los eventos sociales del día. Cuando le llegaron a él y a su compañero los papeles a la multicopiadora, comprobó disimuladamente que había tenido éxito. El redactor jefe no llego a darse cuenta de las modificaciones.
En las noticias del día siguiente se podía leer en primera página una serie de diversos altercados ocurridos en toda la ciudad, los más graves los producidos en la exposición de poemas musicales y en la conferencia sobre los efectos positivos de la retención anal en los ancianos, impartida por el doctor Mandrox. Se hablaba de enfrentamientos, algunos de ellos muy violentos, entre las turbamultas de asistentes enfurecidos y guardalordenes nerviosos.
El plan había sido todo un éxito. En los días posteriores, todos comentarían estos sucesos, quejándose tanto de la organización de los espectáculos como de la brutalidad de los guardalordenes.
Un clima de insatisfacción se extendía por los círculos de los corbatas azules.
Ante la presión social se abrió una investigación, y como no se descubrió al culpable, todo el Departamento de Espectáculos fue renovado, ampliándose el nivel de vigilancia y control, lo que crearía una sensación de inseguridad y desconfianza entre el nuevo personal. Donde antes había sonrisas y comentarios banales, ahora había miradas de sospecha y mucho silencio.
Piluco, cuando recibió la noticia de su despido, lamentó no poder seguir con sus métodos en aquel lugar, pero en cuanto cruzo la puerta de las oficinas hacia la calle, sonrió lleno de energías y pensó:
-¡El plan ha funcionado! ¡La revolución está en marcha!!
XX
-Sobre la muerte-
-¿En serio estáis hablando sobre esa mierda?-
-¿Por qué no? Es un tema tan bueno como cualquier otro…-
La habitación de la vieja fábrica de enlatados estaba totalmente en ruinas. Los corbatas negras que la habían ocupado habían conseguido reparar un poco el techo para evitar las goteras más grandes. Con unos cuantos trapos se habían hecho unos cómodos catres para dormir y las paredes estaban llenas de dibujos y frases pintados con carbones. Con una maquina de fumar “viejo modelo” conseguían convertir cualquier cosa en algo de lo que chupar un poco de humo, y así se pasaban los días. Y si tenían algún problema con los guardalordenes, que generalmente les dejaban en paz sino causaban problemas, se largaban de donde estuviesen y se montaban un nuevo refugio en alguna otra parte de las zonas abandonadas. Rara vez tenían contactos con los marginales, que trataban de evitarles, ya que en realidad, a pesar de su tipo de vida, no dejaban de tener un origen como corbatas azules, excepto para intercambiar de vez en cuando un poco de endoplasma salival, el más rico en nutrientes, a cambio de algún licor fabricado por los marginales gracias a una antigua técnica que los corbatas negras desconocían. Su vida era tranquila y monótona, y a parte de un poco de frio a veces, no pasaban grandes sufrimientos.
-Entonces tu qué opinas…-
-Bah! La muerte es algo que me importa una mierda. ¡Lo mío es la vida, joder!-
-Si, de acuerdo, pero la muerte es algo de lo que no te puedes escapar, y a todos nos va a tocar, así que algo habrás pensado sobre ello…-
-Si, pero en qué va a cambiar el hecho de que me pare a reflexionar sobre el tema…Cuando llegue, llegó, y a la mierda, no se puede hacer nada, así que para que perder tiempo mental en un tema del que nadie sabe absolutamente nada, y aunque alguien supiese algo, tampoco serviría de nada, así que…-
-De acuerdo, pero a Himp y a mí nos distrae hablar sobre esto…-
-Awek tiene razón, nos distrae…-
-Bah!-
-En serio Plox, plantéatelo…Imagínate que realmente el secreto de la vida es averiguar qué es lo que nos espera después y…-
-Jostia, machos, ya habéis vuelto a beber licor de madera…-
-Si! Pero no tiene nada que ver con esto…Imagínate que te mueres y en tu vida no has descubierto que es la muerte y todo eso… ¿Qué pasaría…? Tal vez en ese caso la muerte seria el olvido y la nada! Ya sabes, como castigo por no haber pensado en serio en ella…-
-Pues por mí, de puta madre…A mí lo que me gusta es la vida, como he dicho antes. La nada después de esto que llamo vida me parece una opción perfecta.-
-Yo lo veo de la siguiente manera…Mi abuela me contaba que antes de la gran explosión, cuando era pequeña, la gente abrazaba todo tipo de ideas sobre la muerte y todo lo relacionado con algo mas allá de la vida como un modo de explicar lo que no entendían de esta…Tenían todo tipo de ideas sobre esto, las religiones creo que se llamaban…Había muchas ideas, pero muchas personas coincidían en una en concreto y hacían ritos y toda la hostia…Y creían en serio en ellas…Parece que estas ideas, de algún modo les tranquilizaban, porque ya tenían una respuesta a sus preguntas filosófico-metafísicas y veían un sentido en la vida y en la muerte…-
-Yo también tengo una respuesta para eso…BROARRGH!- eructa Plox después de meterle un trago a la botella del licor.
-El caso es que hoy en día ya nadie se pregunta ese tipo de cosas…-
-Si, tío, mis padres, solo viven para el día y lo material, y van cada siete años al Templo, como todos los corbatas azules y…
-Exacto, cada siete años, una vez al Templo y a seguir viviendo, pero… ¿Qué pasa cuando ya no haya vida? ¿Qué pasa con nuestros pensamientos…? ¿Desaparecen o que...?-
-Me importa una mierda…umh, buen licor…- dice Plox.
-Nunca tuve la oportunidad de conocer nada sobre las viejas creencias, casi no se conserva información de la época anterior a la Gran Explosión, y claro, en la escuela no te hablan de eso…Pero creo que básicamente solo existen tres opciones posibles después de la vida…-
En el fondo se oye moverse a unos cuantos que tratan de dormir. Demasiado licor.
-Mira que dais la brasa…- dicen
-Coño, es que ya no se va poder hablar…Nos interesa el tema, y voy a acabar de explicarlo…Y si no os gusta os jodeis!-
-Bueno, a mi no me interesa, pero a ver si me puedo pillar un buen pedo con este licorcillo de los marginales y me entra el sueño-dice Plox.
-Sigue, sigue, yo te escucho-dice Himp
-Pues como decía, veo tres opciones: que tras la vida no haya nada, pérdida total de conciencia y se acabo…
-Me gusta eso!- chilla Plox
-Segunda opción: que haya algo que las antiguas religiones hayan explicado…Creo recordar que había algo llamado budismo o budaismo, o algo así y también cristianismo, creo que mi abuela tenia padres cristianisticos o lo que sea…bueno, había más opciones, pero para el caso es lo mismo…la segunda opción implicaría que algún humano conoció el secreto de lo que hay después de la muerte y se lo explico a la gente y algunos le creyeron y lo que tal humano contó, pues será verdad y eso será lo que hay cuando ya no estemos vivos…- diserta Awek- Y la tercera opción sería lo que yo llamo la “Gran Sorpresa”…quiero decir que después de morir, habrá algo, pero ese algo es totalmente incomprensible para nuestro cerebro humano y nuestros limitados sentidos, y no podremos jamás imaginarlo ni explicarlo, y cuando dejemos esta vida, pues, Plaf! Sorpresa…La Muerte! Y entonces lo entenderemos todo!-
-Y… ¿Cómo sería ese algo?-
-Jondia, tío! ¿Pero no te acabo de decir que nadie puede saberlo hasta que haya muerto y todo eso?-
-Jostia, es que entre la cháchara y el bebercio, estoy que no me entero de nada…-
XXI
Desnuda, golpeada, violada…
Flux se despertó con el cuerpo completamente dolorido, en un callejón oscuro y sucio.
No sabía donde estaba, y empezaba a recordar todo lo que había pasado.
De repente rompió a llorar y a gritar desesperada, pero se calló de pronto, asustada, cuando escuchó unos ruidos que procedían del edificio en ruinas que se alzaba ante ella. Vio como una sombra, que llevaba algo en la mano, se iba acercando a ella. Quería correr y chillar, pero ni las piernas ni la garganta le respondía. El miedo y el dolor la tenían paralizada. La sombra seguía avanzando. Ella no podía apartar la mirada, y cuando el grito iba a llegar por fin a su boca…
-No te asustes, que no voy a morderte-dijo la voz- Ten, vístete, hace frio.-
La sombra le tendió lo que llevaba en la mano. Eran unos trapos viejos y malolientes, que ella no rechazo. Se los colocó como pudo, para tapar la vergüenza y el frio, y trato de tranquilizarse, ya que la voz y el amable gesto de ayuda le habían inspirado calma.
-¿Tienes hambre?-dijo la voz
-¿Dónde estoy?-respondió Flux con otra pregunta.
-Encima del suelo y debajo del cielo. ¿Tienes hambre? Yo sí! Vamos a buscar algo para llenar el buche!-
Aun no había acabado la frase y la sombra ya estaba tirando del brazo de la chica, pero ella apenas se movía. El dolor todavía era demasiado intenso. La joven trato de explicarse.
-Duele…los guardalordenes me pegaron y…unos funcionarios nos pasaron droga…duele…-
-¿Cómo te llamas?-
-Flux…-
-Yo soy J.Mendigo. Vamos a un lugar más cómodo…-
Agarro a la chica entre sus brazos y la llevo al interior hueco de un montón de basuras y escombros, donde alguien se había construido un refugio. Había una especie de camastro hecho con maderas y trapos viejos. Tumbo allí a la chica lo mejor que pudo y se marcho.
Flux estaba todavía muy trastornada por todo lo que había pasado, y ahora, allí, en la oscuridad, sola, continuo utilizando sus fluidos lacrimales…
Al rato J.Mendigo volvió con “alimentos”. Tomo para si algunos tubérculos de campo y un poco de agua no demasiado sucia, y le ofreció a la chica unos frutos silvestres un poco amargos. Ella los rechazo diciendo:
-Eres muy amable. Pero yo…no necesito comer. Soy…soy una corbata negra, pero hija de corbatas azules. Nosotros no necesitamos alimentarnos. Por eso el mundo es tan injusto, y por el odio hacia esa injusticia yo hui de mi hogar familiar, abandone la seguridad de mi casa…No podía vivir en un mundo que permite todas las miserias y no hace nada por resolverlas…La radiación de la Gran Explosión afecto a mis antepasados, y se transmitió a mi familia y a mi...Tengo mucha suerte, pero no todo el mundo la tiene...Mírate, tú debes buscar comida, mientras que yo…mi propio cuerpo la produce…Puedo ayudarte si quieres, puedo compartir contigo mi exceso de endoplasma…Creo que eso os sirve de alimento a los de tu clase, ¿no? Te lo debo, me has ayudado…Has sido muy amable…Yo…Yo estaba con un chico…Yoinox…Tengo que encontrarlo…Mierda, los guardalordenes se lo llevaron a sus padres…Mierda, seguro que lo mandan internar en… ¡Mierda, tengo que encontrarlo!-
La chica no sabía que jamás volvería a verle.
En ese preciso instante, estaba en la residencia familiar de sus padres, acompañado por sus vigilantes, y en un momento de distracción, Yoinox saltaba al vacío desde la ventana.
Y a medida que el suelo se acercaba, él cerraba los ojos…
XXII
-¿Por qué es tan importante este asunto…?-
PLAF!
-¿Pero qué cojones os enseñan ahora en la instrucción?-pregunto el Jefe de sección al joven guardalorden que aun se aguantaba la mejilla que le escocía de la bofetada que le había propinado su superior.
-Este asunto es tan importante porque compromete la base de nuestra sociedad: la obediencia a las normas establecidas que no deben romperse si queremos que las cosas sigan funcionando como hasta ahora, y eso es exactamente lo que queremos.-
-Yo…Yo…no sabía…-balbuceaba el joven.
-Saquen a este inútil de la habitación. Un patán de su nivel no nos sirve. Traigan a un hombre de confianza y llamen a mi ayudante. Debemos discutir y organizar el asunto.-
Cuando llego otro guardalorden y el suboficial los demás presentes abandonaron la sala de investigaciones.
-Bien-dijo el Jefe-Nos encontramos ante un caso no solo de intercambio de drogas, sino lo más importante, ante un caso de desobediencia y subversión. Este es el asunto: hemos encontrado a dos jóvenes corbatas negras bajo el efecto de la droga que se les administra a los funcionarios. Los arrestamos y han confesado como la consiguieron. Han salido a relucir el nombre de un par de funcionarios, un tal Henry Mandrilinsky y Roger Mandrilovsky, del sector M, encargados del papeleo relativo a la producción de tejidos domésticos. Ese par de elementos antisociales parece que les proporcionaron droga a cambio de sexo con la chica detenida. En estos momentos la chica ha sido abandonada en la frontera, en la zona de los marginales, que a buen seguro se ocuparan “amablemente” de ella. Se le ha notificado a sus padres su expulsión de nuestra clase social definitivamente y la pérdida de sus derechos de protección. Si se la ve rondando por una zona de corbatas azules será encarcelada. Se ha actuado así con ella dado que pertenece a una familia de segundo rango. El joven que la acompañaba, hijo del científico Gunder Gñex, cuyos trabajos, curiosamente, están enfocados al estudio de la droga, fue entregado a sus padres, y, desgraciadamente, se suicidó en un descuido de sus vigilantes.
La tarea que ahora nos ocupa consiste en desplazar un equipo a la zona de funcionarios y detener a ese par de alteradores del orden y darles su merecido.-
-Parece tarea fácil, señor.-
-Ni fácil ni difícil. Háganlo! En estos momentos, ese par estarán en horas de trabajo. Cuidadosamente se introducirán en sus cubículos habitacionales, sin despertar sospechas, para mantener este asunto en el mayor secreto. Cuando los funcionarios vuelvan de sus tareas, con el máximo sigilo los detendrán y les trasladarán aquí, a la sala de interrogatorios. Después decidiremos sobre sus destinos.
Ya saben lo que tienen que hacer…Así que háganlo, ¡y no la caguen!-
XXIII
Los cristales de las edificaciones de la Zona de Recreo y Expansión Mental para jóvenes corbatas azules brillaban con una luz amarillenta. Del interior de uno de los edificios, cuyas puertas se abrían en ese instante, salían las notas electrónicas de una melodía de moda y tres muchachos muy serios.
-Coñe! ¿Os habéis enterado? Parece que nuestros colegas cayeron a manos de esos putos monos salvajes.-
-Si! Que putada!-
-La verdad es que fueron muy valientes, yendo solos, de noche a la frontera del bosque…Pobres.-
-Exacto. Valientes. Ese es el espíritu. Luchaban para acabar con el mal que se está generando en el bosque. Si esos monos continúan así, quien sabe que podría pasar.-
-Era muy arriesgado…Intentar quemar el bosque solo ellos dos…Ojala lo hubiesen conseguido…Parece que cada vez son mas agresivos esos hijos de puta! Y los guardalordenes no hacen nada al respecto. Solo nos obstaculizan. No nos dejan darles caña, pero ellos tampoco lo hacen…Mariconas!-
-Si! Deberíamos intentarlo otro día…Juntar más gente…Seria menos peligroso…-
-Si, pero cada vez es mas difícil conseguir inflamables, están muy vigilados…-
-Si hubiese mas jóvenes comprometidos con nuestro mundo, seria más fácil, pero la mayoría solo se preocupan de divertirse, no advierten el peligro que conllevan esos salvajes…-
-Mira, mira…un puto marginal rebuscando un poco de basura!-
-Eh! Escoria…Esta no es tu zona. Lárgate de aquí, mierdas!-
El marginal los mira con asco y refunfuña algo incomprensible. Sigue a lo suyo.
-Ey! Ese imbécil pasa de nosotros. Vamos a darle una lección de respeto!-
Los tres jóvenes se acercan al pobre desgraciado hambriento y le escupen. El viejo trata de coger los salivazos de endoplasma, cuando una lluvia de patadas cae sobre su cuerpo.
-Lárgate a tu basurero, anormal!- le gritan los chicos
Pif, paf, pum!
La ración de golpes va en aumento…
De pronto, de una esquina surgen unos siete u ocho desharrapados que la emprenden a pedradas con los chicos.
Ay, uy!- se quejan por el impacto de las piedras en la carne.
-Joder! Vámonos de aquí…Se pone feo!- dicen los muchachos, nerviosos.
Dos de ellos salen por pies, pero el tercero tropieza en la huida y cuando cae al suelo, una tormenta lapidatoria lo envuelve…
Los marginales lo agarran y le obligan a escupir en una bolsita todo el endoplasma que pueden.
Entonces, llorando y asustado, el chico les sirve de pista de aterrizaje a todos los puñetazos y mordiscos que le regalan. La sangre de un corbata azul no contiene tanto endoplasma como la saliva, pero algo aun se puede aprovechar, y antes de que el muchacho se les muera, se dedican a chupar todo el líquido rojo que pueden…
-Vámonos de aquí antes de que nos pillen- dice uno de los marginales.
-Si, larguémonos, no quiero líos con los guardalordenes!-
-Bueno, un hideputa menos…¡Y la barriga un poco mas llena! Ja,ja,ja!-
XXIV
Los sonidos mecánicos y a ratos, rítmicos de la fábrica de bots, Intrabots Sistema, la segunda en importancia, de las tres que el estado permite, acompañan la monotonía de los trabajadores.
-¿Y a ti, que te reporta este trabajo, compañero?- pregunta Piluco al técnico que le acompaña en la cadena de montaje.
-¿Qué clase de pregunta es esa? Deberías conocer la respuesta. ¿O se te han olvidado las enseñanzas del cursillo ético-profesional que nos impartieron antes de entrar a trabajar aquí? Una ocupación digna, propia de pro-hombres que laboran para el bien de la comunidad de corbatas azules, aportando una vida más cómoda y placentera con el resultado de nuestras tareas: los bots. La gratificación que nos reporta el ser útiles a la sociedad es la mayor recompensa. Y solo hombres de confianza como nosotros pueden realizarla.
-Si. Lo sé…Pero a nivel personal… ¿Te sientes a gusto con tu colaboración?-
-Por supuesto. ¿Tu no? Yo cuando llego a casa, satisfecho por la labor realizada, pienso en el beneficio que genero para nuestra comunidad. Todas las tareas desagradables o que no nos son necesarias realizar por mano humana, las designo a nuestros bots domésticos, como todo buen corbata azul debe hacer…Soy un técnico profesional que trabajo para generar un mundo más agradable, libre de las incomodidades del…- su discurso se corta.
PIUUUU PIUUUU PIUUU!!
La sirena de aviso para detener la cadena de fabricación comienza a sonar.
Los amplifica-vocablos emiten un mensaje estridente:
-Todo el personal debe presentarse en la sala de reuniones para una inspección! Tienen diez minutos!
La gente empieza a movilizarse rápidamente en medio de un caos de prisas.
Mientras, Piluco, observa desde su puesto lo que sucede. Ve como todo el mundo corre a la planta inferior para la reunión, y de pronto, aterrado, observa una patrulla de guardalordenes esperando allí abajo…
-Glups! Mierda, estos vienen por algo…Tal vez sospechan ya de que las explosiones de bots no son fruto de un fallo interno de sus mecanismos…- piensa para si Piluco- Seguro que nos interrogan a todos…Y como me descubran la jodí definitivamente! Tengo que largarme ya…Pero antes…
-
Ey! A-335, bajas ya o que pasa? -pregunta uno de sus compañeros.
-Si. Ahora voy. Solo tengo que ir al servicio. Bajo enseguida- dice Piluco, casi temblándole la voz.
A toda velocidad, en un último intento de sembrar el caos, aprovechando que ya casi todos los trabajadores están reunidos en la planta baja, el se dirige sigilosamente a la sala de bots terminados y listos para salir al mercado. Tiene suerte y nadie le ve entrar en la sala. Una vez dentro cierra la puerta por dentro y todo lo rápido que puede, antes de que le echen en falta, comienza a manipular el circuito interno de los Intrabots. Hasta ahora solo lo había hecho esporádicamente y solo uno por vez, pero ahora nuestro amigo anarquista-terrorista está desesperado y asustado por si lo descubren. Piensa que tal vez sea la última vez que pueda hacer algo así, de modo que piensa en hacerlo a lo grande.
-Es gracioso que sea algo tan sencillo. Simplemente conociendo la técnica adecuada, poder lograr que estos bots explosionen- piensa mientras manipula uno tras otro todos los bots que puede- Se acabo la fiesta. Puede que me pillen, pero dentro de diez minutos todos estos hijos de puta electrónicos van a saltar por los aires…Sera suficiente con estos doce que acabo de preparar…Mierda, ahora me toca salir por piernas a toda hostia…A ver...Por donde…?-
De pronto, TOC TOC TOC, alguien llama a la puerta. Silencio. Tratan de abrir la puerta. Silencio.
-A la mierda. Me largo por los tubos de ventilación y en cuanto pueda, salgo al exterior y a esconderse…-
Piluco arranca la tapa de uno de los conductos y se desliza.
-Cojones! Ya solo deben faltar unos cinco minutos para la serie de explosiones…Uff! Veo luz al fondo! Vamos, vamos…-
Consigue llegar a una salida exterior en el tejado. No parece que haya nadie vigilando fuera.
-Bien. Ahora la cabeza fría. Tengo que bajar de aquí y llegar a la calle y a correr!-
Comienza a bajar por las tuberías y los aleros del tejado, y a pocos metros del suelo, da un último salto y…
-Libre! Ahora a buscar un refugio pasando inadvertido…Seguro que pronto escuchare una gran explosión y todo a tomar por culo!
Mientras en la fábrica, todo el personal está siendo registrado, interrogado y clasificado.
Pero no tardan en darse cuenta de que falta uno…
-¿Dónde está el técnico A-335? ¿Porque no está entre los presentes!? -Bramó el jefe de la patrulla de guardalordenes- Búsquenlo!-
Piluco no había parado de correr desde que salió por pies de la fábrica. Cubierto de sudor se escurría por las zonas menos habitadas, atravesando edificios ruinosos y calles apestosas y abandonadas dejado tras de sí a sus antiguos compañeros, a la patrulla que le buscaba y todo el complejo industrial en el que estaban, esperando escuchar la explosión.
El número A-332 se adelanta de entre los presentes y dice:
-El técnico A-335 me ha dicho que necesitaba ir al servicio y que vendría enseguida…-
-Vayan a buscarle a los servicios ahora mismo…Parece sospechosa su ausencia en plena inspección…-
-Ahora mismo señor!-dice un subordinado guardalorden, que empieza a subir al piso superior. De pronto repara en el sonido que surge de la sala donde se almacenan los bots listos para salir al mercado…
-Señor, señor!-grita mientras baja de nuevo las escaleras-Hay un extraño zumbido en una de las salas!
Esas serán las últimas palabras que escuchen todos los allí presentes, porque en cuanto acaba la frase el zumbido se transforma en una gigantesca explosión que barre con todos los cuerpos, y toda la estructura de la fabrica se viene abajo. El metal y el cemento están recubiertos de quilos de tripas y sangre y huesos machacados. El fuego y los derrumbes acaban con todos los restos de vida que allí había. Los cinco guardalordenes y el jefe de la patrulla, además de los sesenta y cinco miembros de la empresa acaban convertidos en cenizas y polvo, y la nube de fuego y humo se puede ver a mucha distancia durante horas…
El responsable de todo aquello busco un sitio tranquilo y elevado para observar de lejos su obra y regocijarse ante la contemplación de aquel infierno humeante. Pensó que así no habría pruebas de nada y que a él, como a todos los demás, le darían por muerto. Ahora era libre y sentía que con aquella explosión el mundo empezaba a cambiar de verdad, que algo se había estremecido en las raíces de la tierra y del mundo tal y como se conocía, y esa explosión era el inicio de algo nuevo y diferente, algo distinto estaba surgiendo de entre aquel humo y fuego y cenizas y el, Piluco, estaba allí para verlo y sonreír…
PARTE SEGUNDA
XXV
La hoguera llevaba ya encendida un par de horas y la comida se había terminado cuando aparecieron ante el grupo allí reunido J.Mendigo y una chica de cara desconocida.
-Ja,ja,ja, el J. se ha sacado una nueva novieta- reía el Cabezo.
-¿Quién es la nueva?- pregunta Nono el Zarpas
-Pues…una pequeña solución a nuestros problemas alimenticios- responde J.Mendigo- No os lo vais a creer! Es una productora de endoplasma! Los putos guardalordenes le han dado un palizón y la han dejado tirada por la zona de las fábricas del sector este.-
-Rejostia! Y qué coño hacen esos hideputas causándole problemas a los de su “especie”?-
-No sé que de un asunto de drogas de funcionarios o algo así…Esos cabrones no toleran ni un fallo…Lo tienen todo controlado al milímetro…-
-Claro! No necesitan joderse la vida buscando algo para comer, y así llenan su tiempo muerto, jodiendo a los demás!- dice un viejo arrugado y medio enmoñado.
-El caso es que podemos cuidar de ella hasta que se reponga un poco y a cambio nos puede ofrecer algo de endoplasma!-
-Buena idea! Esa puta aun puede ser de provecho!- farfulla la Bocas, saliendo de su colocón de licor- Endoplasma fresco. Vamos guapa, escupe un poquito en esta bolsita. Llénala para mí!-
-Y yo! Yo también quiero!-dicen todos los hambrientos a la vez.
-Tranquilos, jostia! Habrá para todos. Esperad a que se reponga un poco!-
-Jajaja! Mira como cuida de su putita ese mono del J.!- berrea Jenny, algo celosa.
-A la mierda, Bocas, a la mierda! –replica J.Mendigo- Mirad, putos despojos sin alma! La chica se llama Flux y quiero que seáis amables con ella! Ahora repartirá un poco de endoplasma y le daremos un buen refugio y la dejaremos descansar, ¿vale? Mañana, cuando se sienta mejor, repartirá un poco más y la guiaremos a un lugar donde se sienta más…más…en su lugar. Ella es una corbata negra. La llevaremos a la vieja fábrica de enlatados. Allí unos de su clase tienen un espacio ocupado, seguro que allí estará a gusto, ¿verdad Flux?-
La chica estaba asustada, avergonzada y silenciosa. Solo asintió con la cabeza y pensó que donde se había metido y donde estaría su amigo Yoinox, y si en ese espacio ocupado por corbatas negras sabrían algo de él y si podrían ayudarla.
Antes de que pudiese irse a su refugio, por temor a represalias, tuvo que dar una buena ración de endoplasma a todos los marginales del grupo. Cuando todos estuvieron satisfechos y ella ya tenía la boca reseca, J.Mendigo la condujo a un lugar seco y abrigado y apestoso. Pero ella tenía demasiado sueño como para preocuparse de nada más que de dormir…
-Bueno, ya está durmiendo. No os quejareis, eh, monos. ¿A que ha estado bien la cena que os he traído?- presume el Mendigo.
-No ha estado mal…Pero… ¿De veras piensas en dejarla ir, pudiendo tener comida siempre fresca?-dice Mick el Roña
-Si, lo que tenemos que hacer es atarla para que no se escape y obligarla a darnos endoplasma todos los días!- continua el Cabezo.
-Y tratarla como la mierda! Siempre quise darle de patadas a una corbata azul! -comenta la Bocas llena de ira.
-No, cabrones! Dejaremos que se largue! No podemos ser tan hijoputas! Además, ella ya no es corbata azul, se alejo de su clase social! -grita J.Mendigo
-Bah! Sigue siendo la misma mierda…Además, yo solo la veo como comida fácil!- dice La Bocas.
XXVI
Ya estaban subiendo los dos las escaleras que les conducían de las oficinas a sus cubículos cuando uno de sus vecinos de planta abre su puerta y les susurra:
-Henry, Roger, psst, hace una media hora se os han metido en casa una patrulla de tres guardalordenes…creo que aun están dentro…no sé, pero creo que os vienen a buscar por algo…tened cuidado…-
Y cierra la puerta tras de sí y la sangre y el miedo se les suben al cerebro a los dos funcionarios.
-Mierda, compañero! No es nada bueno que los guardalordenes entren en la casa de uno…Y menos que nos esperen dentro…Glups! ¿Qué coño querrán de nosotros?-
-Hostia, hostia! ¿Qué hacemos? ¿Entramos? A lo mejor es solo una broma del vecino…O a lo mejor ya no están en nuestro apartamento…O…-
-Mira, amigo, esto me da mala espina…Que hemos hecho nosotros para que vengan aquí esos…Y si…Mierda, la droga que les dimos a esos dos corbatas negras… ¿Pero como…?-
-Joder! Me acojona entrar!-
-¿Y qué coño hacemos?-
-Mira, por si acaso deberíamos entrar en el piso con cuidado…A lo mejor no es nada…Tal vez solo vengan a darnos un recado…Puede que ya se hayan ido…-
-Mira, vamos los dos y vemos que pasa, ¿vale?-
-Vale…-
Suben a su planta y sacan las llaves. Comienzan a abrir muy despacio, cuando de pronto, al otro lado de la puerta se oyen movimientos rápidos, y antes de que les dé tiempo a nada, el brazo de Roger Mandrilovsky ya esta apresado por un guardalorden, mientras Henry, en plena descarga de adrenalina y pánico, comienza a correr escaleras abajo como un loco.
-Atrapad a ese cabrón, que no escape! -grita uno de los guardas.
Demasiado tarde.
Mientras dos de ellos tratan de detener el forcejeo de Roger, un tercer guardalorden inicia una carreara detrás de Henry, que ya está llegando al patio de su sector, y sigue corriendo. Entonces se da cuenta de que no puede salir por la puerta principal si no quiere que el vigilante le detenga.
Nervioso y sudando, nota los latidos del corazón a todo ritmo y ve como su perseguidor ya lo ha localizado y va a por él. Solo ve una solución. Abrir la puerta del sistema de drenaje y alcantarillado y escapar por sus túneles apestosos. Y así lo hace.
Mientras, el guardalorden, encabronado, da el aviso a la central, informando de la situación.
XXVII
El jefe superior del Centro de Control Social echa fuego por la boca y humo por las orejas, mientras grita lleno de rabia:
-¡¡Que hostias está pasando!!?-
-Verá, señor…- dice un subordinado
-Maldita sea!! Ahora no solo explotan los intrabots, sino toda una fábrica de ellos!! Toda una patrulla de compañeros muertos sin motivo!! No queda ni un testigo vivo de lo que ha pasado allí!! Todos muertos! Y la producción de bots a la mierda!! Exijo una investigación que aclare lo sucedido!!-
-La situación es la siguiente- dice uno de los inspectores que trabajan en el asunto- Al parecer, nuestras investigaciones nos llevan a la conclusión de que todos los bots que han explosionado en los últimos tiempos procedían de la fabrica destruida por la reciente gran deflagración. Por eso habíamos enviado allí a una patrulla para realizar las inspecciones pertinentes entre el personal. Pero ahora no sabemos nada, porque todos han muerto. No sabemos si los bots eran manipulados para que explotasen, o se debían a fallos en su fabricación o…-
-¡¡Pero qué mierda!! Estamos como al principio!! -dice el jefe superior.
Mientras, la noticia de la catástrofe de la fábrica de bots empieza a circular en la prensa y a través del boca a boca. Muchos corbatas azules ya Vivian con el miedo a ser ellos los siguientes en volar por los aires en una explosión cada vez que una nueva deflagración aparecía en los noticiarios. El miedo poco a poco había ido creciendo entre los ciudadanos poseedores de bots y la confusión del asunto no hacía sino empeorar las cosas.
Había dos posturas básicas con matices intermedios ante la situación: por un lado, los más apegados a las comodidades tecnológicas que ofrecían los intrabots, excusaban las explosiones como casualidades y defectos de fabricación que con el tiempo y las medidas adecuadas acabarían por desaparecer gracias a las mejoras científicas. Por otro lado, un grupo cada vez mas asustado por los acontecimientos, decidían que lo más seguro era prescindir de los bots una temporada hasta que el asunto se aclarase definitivamente.
De esta forma, de manera cada vez más habitual se podían ver pequeños vertederos de bots que habían sido abandonados por sus dueños por miedo a las explosiones. El abandono de estos artilugios electro-mecánicos obligaba a los corbatas azules a realizar ellos mismos tareas que antes les eran asignadas a los intrabots.
El clima de pánico se extendía cada vez a mayor velocidad entre la sociedad corbatiazul, que en la mayoría de los casos no sabía bien cómo reaccionar ante una situación de tensión como no se había vivido hasta ahora.
Los que conservaban en sus hogares algún modelo de intrabot, procuraban tenerlos desconectados la mayor parte del tiempo, ya que no se fiaban del todo, ante el temor a una explosión, y solo los hacían funcionar en caso de verdadera necesidad, mientras que los que los habían abandonado, y como consecuencia de haberse acostumbrado a que todas las tareas básicas fuesen realizadas por los engendros mecánicos, no podían mantener el hogar tan limpio o la tan ropa impecable como lo habrían conseguido con un bot, generándose un desajuste en sus vidas privadas al tener que trabajar ellos en tareas que nunca habían realizado, y al hacerlo de modo tan mediocre, perdían credibilidad y estatus ante los impecables corbatas azules que aun no se habían deshecho de sus intrabots.
-¿Te has fijado en la ropa tan sucia que llevaban los señores de Wonkx en la última sesión de fotografía táctil? Parecían marginales! jajaja!-comentaban unos.
-
La elegancia no es mas importante que la vida. Ya veremos qué cara ponen esos que ahora van tan impecables y optimistas, cuando les explote un bot en las narices…-comentaban otros.
Mientras, los mandamases del Centro de Control Social observaban preocupados el discurrir de los últimos acontecimientos…
XXVIII
-EEEEEEEEEEH!!! -gritaba Flux desde la calle hacia las ventana del viejo edificio de enlatados- EEEEEEEH! Busco a Awek. Busco a Awek!!-
Una cabeza se asomó desde una ventana.
-¿Qué quieres chica?-
-Busco a Awek!!-
-Yo soy Awek. Repito. ¿Qué quieres?-
-Busco ayuda entre los corbatas negras. Yo también lo soy. Vivía en un espacio ocupado con mi amigo Yoinox y…-
-¿Yoinox? Yo le conocía…Sube.-
Flux abre la puerta principal y sube las escaleras.
En las paredes, que en su mayoría estaban derruidas, había toda clase de pintadas y dibujos de trazos negros. La chica iba leyendo algunas de las frases escritas en los muros, que decían cosas como “sin privilegios” o “alimenta tu espíritu” y alguna poesía que empezaba a leer cuando la voz del joven la reclamó
.
-Aquí. Sube.-
Ella subió y entro en una sala en la que había unas doce o trece personas tiradas la mayoría en unos camastros y otros sentados, bebiendo. Awek la invito a pasar y a sentarse en unos cojines de trapos.
-¿Cómo nos has encontrado? Intentamos pasar desapercibidos para evitarnos problemas.-
-Me ha acompañado hasta aquí un chico, un marginal, J.Mendigo. Me dijo que estabais aquí, que le conocías y que me ayudaríais a buscar un sitio tranquilo.-
-Ah! El pequeño Mendigo! Si. El nos pasa licor a cambio de un poco de endoplasma. Un buen tío. ¿Cómo le conociste?-
-Uff! Triste y jodida historia. El caso es que yo y Yoinox queríamos probar la droga que les dan a los funcionarios. El leyó algunos informes de su padre, que trabajaba en asuntos relacionados con la droga y se sintió intrigado. Decidimos cambiarles un poco de esa droga a unos funcionarios que Yoinox conoció, por un poco de sexo real…conmigo. Todo fue bien, pero cuando estábamos en pleno alucine, aparecieron unos guardalordenes y nos llevaron detenidos. Nos torturaron y…a mi me violaron y me dejaron abandonada en una de las zonas de los marginales…Allí me encontró J.Mendigo y me cuidó. Luego me acompañó hasta aquí…Y aquí estoy. Ahora solo pienso en encontrar a Yoinox…Los guardas se lo llevaron a su familia…Supongo que le internaran en el Centro de Indoctrinamiento en régimen severo, o algo más horrible…-
-Mierda. Si. Es algo más horrible…- dice Awek, lastimero- Yoinox está muerto. Se suicido. Prefirió saltar por la ventana antes que dejarse atrapar…Lo siento. Creí que lo sabías…Lo vimos en los noticiarios que robamos y…-
Flux no sabía cómo reaccionar, pero las lágrimas empezaban a brotarle cuando, a lo lejos, se escuchó una enorme explosión…
Todos se levantaron de donde estaban y se asomaron a las ventanas para ver que sucedía. En el fondo de la ciudad, donde las fabricas de intrabots, pudieron ver como las llamas se alzaban en la lejanía y las nubes de humo iban dibujando en el aire formas que nadie podía comprender…
XXIX
El insoportable olor de las alcantarillas le provoca nauseas constantes al funcionario fugitivo, que hace esfuerzos por no detenerse a vomitar. Ahora lo más importante es seguir corriendo por ese laberinto subterráneo de mierda y orines, sin pararse a pensar siquiera a donde le conducirá.
Mientras, en otro extremo de la ciudad, su compañero, Roger, es conducido al Centro de Control Social, para ser interrogado. En ese momento lo están bajando del transportador y lo conducen a la sala de interrogatorios, para que le saquen la verdad a golpes.
-Bien, amiguito -dice el inspector- por fin nos conocemos…Me sorprende realmente que un funcionario pueda haberse metido en problemas de índole social. ¡Ay! Hijo mío, ¿qué te ha pasado? ¿No eras feliz en el feliz mundo que te dimos? Como funcionario, deberías conocer las condiciones de vida que te fueron impuestas. ¿Acaso te ha faltado alguna vez comida? ¿No eran buenos los pseudo-alimentos que seguimos preparando para los de tu condición? ¿No te complacían las drogas que te dábamos como complemento al trabajo? ¿No disfrutabas acaso de las sesiones del orgasmatric?
-Vera, señor…- gimotea asustado Roger.
-Ay! pequeño…Conocemos la historia en parte…La chica nos lo conto… ¿Por qué, amigo, porque les disteis droga a esos despojos sociales, traidores a su propio estatus?-
-Yo…teníamos curiosidad, señor, curiosidad por el sexo real…-
-Jajajaja! La maldita curiosidad…Teníais que probar el sexo fuera del orgasmatric, ¿no?-
-Si, señor…No pensamos que fuese algo malo…-
-Y si no pensabais que fuese malo… ¿Por qué tu compañero…er…Henry, ha huido?-
-Nos asustamos señor…Nos dio miedo el saber que unos guardalordenes estaban en nuestro apartamento y…El se asusto y salió corriendo…-
-Si…Y ahora está en las alcantarillas, pero terminaremos atrapándole. En cuanto a ti, amiguito, te diré porque está mal que hayas probado el sexo, y porque está mal que intercambies las drogas con parásitos sociales…Varias son las razones. ¿No te has preguntado de donde salen los funcionarios? Yo te lo diré: Nacen de otros funcionarios que mueren…A vosotros no se os permite reproduciros...Pero gracias a nuestros adelantos científicos sobre reproducción artificial conseguimos que de un funcionario, surja otro. Cada vez que tomáis droga, sin que lo sepáis estáis colaborando a este fin, ya que se acumula en vuestro cerebro una sustancia que, en combinación con el efecto del orgasmatric, permitirá obtener la información genética necesaria para generar otro funcionario, que ocupara el lugar del funcionario que haya dejado de ser útil, ya sea por defunción o por otras causas…Una vez que un funcionario ha dejado de cumplir sus funciones, se le realiza la operación quirúrgica que permite extraer la sustancia que su cerebro ha generado a base de la combinar el uso de la droga y la maquina del orgasmo, y a continuación esa sustancia es implantada y empleada en el organismo de un clon genético del sujeto en cuestión y ¡plaf!, ya tenemos un nuevo funcionario listo para trabajar…Un poco complicado, ¿no? Tú crees recordar que empezaste a trabajar en tu empleo desde los dieciséis años, pero… ¿Qué recuerdas de antes? Sea lo que sea, no es real…Tu como todos los funcionarios, solo eres una carcasa, un mismo cuerpo con una misma mente generada genéticamente por nuestros científicos, que es utilizada a lo largo del tiempo. Eres el clon de un primer funcionario, quien sabe de hace cuanto tiempo, pero hasta ahora no lo sabías…Ninguno lo sabe. Cada funcionario procede de un viejo cuerpo, y una vieja mente, reutilizados a lo largo del tiempo, una y otra vez.-
Roger escucha enmudecido la historia. No quiere creer las palabras que escucha.
-Pero yo soy yo, tengo una personalidad, y puedo tomar decisiones y…-
-Claro, amigo. No todos los aspectos de la mente se pueden controlar. Pero lo importante es que el sistema funciona. Ninguno se esperaba que un funcionario se plantease la idea de romper las normas establecidas…Como habéis hecho tú y tu compañero, pero…Ha sido una anomalía dentro del sistema…Un pequeño error que pronto subsanaremos. Ya estamos muy cerca de encontrar una nueva fórmula de la droga que nos permita controlar todavía más los impulsos que lleven a los individuos a contravenir las normas, como en vuestro caso.
-No…no entiendo demasiado…Estoy confuso…- farfulla Roger.
-Tranquilo. Estas muy cerca de alcanzar el conocimiento total de las cosas. He querido compartir el secreto de los de tu clase social contigo antes de tu final.-
-Voy…vais a matarme…yo…-
-Si. Vas a morir. Tú servirás de ejemplo a otros. Tu muerte servirá como lección. Pronto no habrá oposición a nuestro modo de organizar el mundo. Todos aceptaran su papel en el universo sin plantearse ni por un momento el por qué de las cosas. Nadie tendrá curiosidad por cosas que estén fuera de su incumbencia. Todos sabrán quienes son, a que clase pertenecen y cuál es su tarea en esta vida. Nadie sentirá ganas de rebelarse. Con vosotros, los funcionarios creíamos que lo habíamos conseguido, pero vuestro error nos ha enseñado. Ahora mejoraremos. En cuanto a los putos corbatas negras, ya encontraremos una solución. De momento no suponen un peligro, pero cuestionan el orden del mundo, y eso ya es un problema en si mismo…-
-Señor, por favor, no me mate -suplica Roger- No me mate… ¿Por qué tiene que matarme? ¿Por qué!?-
El rostro del inspector que hasta ahora había permanecido sereno, se vuelve de fuego y odio, y su voz, tranquila, se convierte en un rugido:
-¡¡Pedazo de mierda, es que no me escuchas!!? ¡¡Vas a morir!! Nos gusta el mundo tal y como está y así queremos que siga, y nadie debe cuestionar o transgredir sus putas normas…Y tu lo has hecho…Lo has hecho y debes pagar por ello!! Despídete de la vida!!-
El inspector saca su porra reglamentaria y le abre el cráneo a Roger, que ya no puede ni dar su último grito, porque al primer golpe ya tiene los sesos desparramados por los suelos…
-Señor, le ha destrozado el cerebro, ya no podremos utilizar la sustancia para el clon de funcionario y…-dice un suboficial.-
El inspector jefe, comienza a calmarse, respira profundamente y dice:
-Bien, pequeño imbécil, no te enteras de nada, ¿no? Ese cerebro de funcionario estaba jodido, algo erróneo en su cabeza, sino jamás se habría planteado romper con las normas…Seria un riesgo seguir utilizando una sustancia de un cerebro anormal…-
-Comprendo, señor…-
-Bien. Un problema menos. Quiero el caso en primera página de los noticiarios. Que sirva de ejemplo a otros funcionarios. Y sobre todo… ¡Atrapen de una puta vez a su compañero fugado!!-
XXX
Cuando cayó la oscuridad, Piluco se atrevió a salir de su escondrijo y comenzó a caminar sigilosamente por las zonas más abandonadas de la ciudad. No tenía todavía claro a dónde dirigirse. Lo primero que hizo fue arrancarse su distintivo social, su corbata azul, y la arrojo con asco a un vertedero. No quería tener problemas con los marginales que pudiesen rondar por allí. Había leído en los noticiarios sobre el supuesto asesinato de un joven corbata azul a manos de unos marginales, y se preguntaba si podría correr la misma suerte si le pillaban por su zona. Decidió rasgarse la ropa y ensuciarse un poco para pasar por uno de ellos, en caso de que le encontrasen. También podría topar con algún guardalorden, pero no solían patrullar por esos lugares. De pronto, vio que se acercaba a la frontera donde comenzaban los bosques. Pensó en como continuar su revolución, y si encontraría ayuda para tal fin entre los hombres-mono, que odiaban el mundo tal y como estaba, tanto como él. Así que, aunque asustado, decidió caminar hasta el bosque y probar suerte.
Piluco penetro en la oscuridad de la vegetación. No sabía donde podrían estar los monos-hombre, pero era casi seguro que ellos le encontrarían. Y así fue. Cuando quiso darse cuenta, ya tenía sobre si un par de simios humanos dándole de patadas y mordiscos y llamando a los demás a gritos.
-AAAh!!No…NO…yo…-
Piluco no trataba de defenderse, solo quería explicarles la situación, pero no dejaban de pegarle. Entonces, en un último esfuerzo gritó algo que le salvo la vida:
-ODIO A LOS HUMANOS!!ODIO A LOS HUMANOS!!
Cuando el cerebro de los simios proceso las palabras, se detuvieron asombrados.
Piluco tomaba aire de nuevo.
-Dejadme que os explique la situación, por favor…-
XXXI
Henry no sabía qué hacer en aquella situación. Solo buscaba una salida de aquel infierno apestoso y oscuro. De vez en cuando veía destellos de la luz exterior y la seguía, pero no conducían a ninguna salida, solo eran pequeñas rendijas por las que era imposible que saliese un humano. Pensaba en que habría pasado si no hubiese huido de los guardalordenes, si tenía motivos para escapar y que le habría pasado a su colega Roger. Nunca se habían metido en problemas con el sistema. Hacían su trabajo y nada más. No eran tareas complicadas, solo aburridas. Papeleo y todo eso. Así día tras día. A cambio les daban un poco de placer en forma de drogas y de orgasmos eléctricos las raciones de pseudo-alimentos, claro. Ellos no eran corbatas azules, así que dependían de sus estómagos. Pensando en esas cosas se dio cuenta de lo hambriento que estaba y en lo bien que sentaban los preparados alimenticios. Y cada vez estaba más seguro de que todo el lio en el que estaba metido era por culpa de haberles dado la droga a aquellos chicos. El sexo real había muy bien, pero empezaba a darse cuenta de que no había merecido la pena…
De pronto vio como en el fondo del túnel en el que ahora estaba aparecía una luz que iba creciendo y creciendo, y tras de sí, el sonido de una gran ola se le acercaba cada vez mas. Cuando quiso darse cuenta, una gran masa de agua llena de mierdas y porquerías le engullía y le arrastraba en dirección a la luz del fondo. Entonces, perdió el conocimiento.
Cuando se despertó y abrió los ojos vio las caras de gente que no conocía.
-Vaya sorpresa que nos ha traído hoy la riada de mierda. Menudo chorongo mas gordo, jajajaja!-
-¿De dónde coño saldrá este?-
-¿D…Donde estoy…?-pregunto Henry.
-Vaya tipo! Mira sus ropas. Esta lleno mierda, pero son ropas elegantes! Parece…un funcionario!-
-So…soy funcionario y…-trataba de explicar Henry
-Jajaja! Cada día te encuentras cosas más raras en las salidas de las alcantarillas!-
-¡Un puto funcionario! Vamos amigo, te llevaremos a secarte un poco! Empieza a anochecer.
-Te…tengo hambre…-gemía Henry.
-Como todos, hermano, como todos…-
El par de marginales le cogieron y se lo llevaron para que pudiese calentarse en una hoguera y comer algo. Caminaron desde el riachuelo fecal hasta el lugar donde acampaban esa noche.
-Yo soy Mick el Roña.-
-Y a mi se me conoce como Nono el Zarpas- se presentaron los marginales- ¿Y tú eres?-
-Henry, Henry Mandrilinsky…Estoy metido en un lio…-
-Todos lo estamos, Mandrilo. A menos que seas un corbata azul, estas jodido en esta vida!-
-Joder, macho! Eso que tenéis ahí es para comer?-pregunta Henry.
-¿El qué? ¿Las ratas? Claro! Deliciosas si no les haces ascos…Poca carne, eso sí, pero si hay hambre, te comes lo que sea! Ya veras, están buenas…Luego las pruebas!-
-Mirad, ya estamos llegando. Se ve el fuego. Ya oigo las risas del Cabezo, todo colocado…Jajaja! Si, un poco de licor y ratas a la brasa. La vida es bella!-
Cuando llegaron estaban los habituales de aquel grupo de marginales en torno al fuego.
-Ey! Mirad quienes vienen! Los pescadores de ratas. Y parece que traen a una muy grande! Jajaja! -gritaba el Gangrena todo eufórico por el efecto del licor.
Cuando llegaron, todos observaban a Henry, con sus ropas elegantes y nuevas.
-Jostia, tipos! Eso es estilo en el vestir! -decía Jenny la Bocas.
-¿Quién es vuestro nuevo amiguito? -preguntaba el Cabezo- Y lo que es más importante, ¿Trae comida?-
-No os lo vais a creer…Es un puto funcionario! -dijo el Roña.
-¿Dónde le trincasteis?-inquirió el Mendigo.
-¡Apareció en las alcantarillas, jajaja! Casi nos lo comemos pensando que era una rata superdesarrollada, pero resulto ser un buen tipo y nos lo traemos para que nos cuente su historia.- dice Nono el Zarpas.
De la oscuridad de una esquina salían en ese momento Maria Bacalao y Joe Sarna, que por las caras que traían se lo habían pasado bien.
-¿Trae algo bueno para el diente, vuestro buen tipo?-
-Er…esto…Tengo una maquina de fumar…Si queréis os preparo algo…-dijo Henry, tratando de parecer amable.-
-Buena idea!-dijeron todos.
-¿Y tiene nombre, el chico?-quiso saber la Bocas
-Si. Mandrilo.-dijo el Zarpas.
-Bu…bueno, me llamo Henry Mandrilinsky y…-
-Mandrilo me gusta más, guapo!-gritaba la Bacalao mientras reía.
-Toma, muchachote, echa un trago y cuéntanos esa historia!-dijo el Mendigo.
Henry bebió y noto como el calor de aquel licor le quemaba las tripas. Preparo algo de fumar en la maquina y la paso a los presentes, que aspiraron el humo con satisfacción.
-Bueno. Yo trabajaba como funcionario. Es la primera vez que salgo tan lejos del recinto que el gobierno nos tiene reservado. El caso es que unos guardalordenes vinieron a buscarnos a mi colega Roger y a mí a nuestros cubículos. A Roger le atraparon y no sé que habrán hecho con él, pero yo me largue por piernas y me escape por las alcantarillas donde ellos me encontraron. Y, bueno...ahora estoy aquí.-
-Pero…por qué os buscaban? Creía que los funcionarios no os metíais en líos y los guardalordenes os dejaban en paz -comentó J.Mendigo.
-Y así era. Pero creo que esta mierda tiene que ver con un trato que hicimos con un par de chicos, unos corbatas negras. Una noche conocí a un chico que se había colado en la zona para funcionarios y hablamos. Al final decidimos que él nos conseguiría sexo real con una amiga suya y a cambio, nosotros les daríamos algo de la droga que nos dan en el trabajo. Fue un buen trato, pero, no sé cómo, creo que los guardalordenes se enteraron del asunto y la jodimos…Aunque no estoy seguro, creo que mi situación se debe a eso…-
-Y tanto que se debe a eso! -dijo el Mendigo- Joder con las putas casualidades! Hará cosa de un día me encontre tirada a una chica que me conto la misma historia! Flux, se llamaba…-
-Eso es, Flux! Ese era el nombre de la chica con la que tuvimos sexo! ¿Dónde está? Quiero conocer su historia!-
-Joder, no hará ni una hora que la lleve a un lugar donde viven unos corbatas negras con los que a veces hago negocio. Los hideputa de los guardas le habían dado una paliza.-
-Esos cabrones! Ahora estoy seguro de que todo esto es por el trato que hicimos… ¿Qué coño le estarán haciendo ahora a Roger? ¿Podrías llevarme al lugar donde dejaste a la chica?-
-Si, claro…Pero antes comamos algo, tengo hambre.
-Yo también. No he comido en todo el día.- dijo Henry.
-Bah! Eso no es nada. Cuando te pases varios días sin comer sabrás lo que es el hambre.-respondió el Cabezo.
-No lo sé. No estoy acostumbrado a no comer. El gobierno nos da raciones de pseudo-alimentos.-
-Por lo que veo, los funcionarios sois los únicos en este sistema que necesitáis comer y no pasáis hambre…Y comida supervisada por el gobierno…No les interesa que los marginales nos alimentemos, nos prefieren débiles y mejor aun, muertos…-dijo el Gangrena resentido.
-Los funcionarios no tienen la culpa. Les hacen vivir aislados de la sociedad. Sois como marginales, pero bien vestidos y bien comidos -sentenció el Mendigo- Ten, toma un poco de endoplasma que nos dio Flux antes de irse. Ya no está fresco, pero te alimentará un poco.-
-Nunca lo he probado…es que…comer fluidos salivales fosforescentes…no se…-
-Si no lo quieres, dámelo a mi -dijo la Bocas.
-Déjale que lo pruebe, jostia! -grito el Roña.
Y justo cuando, con cara de asco, Henry iba a meterse aquel endoplasma reseco en la boca, a mucha distancia, pero perfectamente audible, se oyó el eco enorme de una explosión y todos pudieron ver densas nubes de humo subir hacia el cielo…
XXXII
Toda la tribu permanecía en silencio contemplando las nubes de humo que había traído la explosión. Hacia pocas horas todos se habían quedado mudos cuando escucharon el enorme impacto sonoro de la fábrica de bots destruida. Desde entonces, se limitaron a subir a una colina y contemplar como a lo lejos comenzaba el fin del mundo.
Permanecieron así hasta que el grito de dos simios vigilantes sirvió de alarma.
Muchos se acercaron a la zona de donde provenían los avisos y otros se quedaron cuidando la colina.
Cuando llego la tropa que descendió de la colina, se encontraron con sus dos compañeros monos charlando con un humano.
-¿Quién humano?-pregunto un simio
-Hacedor de ruido y humo-le respondió otro.
Piluco les explico a los demás la historia de las explosiones y las razones que le habían llevado a hacer aquello. La tribu simia le escuchaba con atención.
-Creo que ha llegado por fin el momento último. Debe comenzar la lucha contra el mal de los corbatas azules. Vamos a cambiar el mundo…-
El gran simio Grumpf el Sabio se adelantó entre los presentes y después de mucho tiempo, pronunció palabras humanas:
-No comprendo cómo tu, un humano, peor, un corbata azul, ha hecho lo que ha hecho…Pero nos agrada la idea. Cuando comenzó el proyecto Mundo Simio, creímos que con alejarnos de los humanos resolveríamos nuestros problemas…Pero no fue así. La primera horda de hombres-mono trató de buscar un lugar con mucha selva para vivir libres…Pero el mundo que encontraron fue un enorme y vacio desierto, la devastación que creó, hace mucho, la Gran Explosión. Conscientes de que no podrían sobrevivir en ese mundo sin vida de tierra hueca, decidieron volver a Ciudad y ocupar el pequeño bosque que crecía en la frontera de las fábricas abandonadas, al pie del riachuelo. Mientras la presencia de aquellos primeros simios pasó desapercibida, pudieron reforestar gran parte del bosque, y empezó a crecer. Entonces, los corbatas azules trataron de aniquilar Mundo Simio, y a veces lo consiguieron, pequeños incendios y ataques por el estilo. Pero nos organizamos y entrenamos para la lucha por defender nuestro territorio…Sabrás que en el mundo previo a la Gran Explosión, se había producido el desarme mundial…Los corbatas azules no recuperaron la tecnología armamentística…Era demasiado peligrosa, ellos lo veían así…De forma que para luchar con nosotros solo estaban los guardalordenes con sus artefactos incendiarios y sus cachiporras…El fuego no controlado era demasiado peligroso y siempre que intentaron atacarnos aquí, en el bosque, acababan saliendo por pies…De forma inconsciente se produjo una tregua.
Ellos no nos molestan y nosotros les dejamos en paz…Pero a veces hay conflictos por parte de corbatas azules que nos odian…Intentan quemar el bosque…Hace poco tuvimos que matar a dos chicos que querían abrasar nuestro hogar…Ahora temo represalias…-
-Todo esta descontrolado…- dice Piluco- No se cuales son las intenciones de los corbatas azules hacia vosotros, pero el mundo que ellos gobiernan está lleno de errores. No hay…libertad, libertad verdadera…y sus conciencias están llenas de odio hacia todo lo que sea diferente a ellos…yo me crie en su mundo y no quiero seguir allí porque lo conozco demasiado…Por mi parte yo he querido sembrar un caos que haga cambiar las mentes…Lo he conseguido a mi manera, pero aquí no se acaba el trabajo…La revolución debe continuar…-
-¿Continuar de que manera…y hasta cuándo?-
-Compañeros, ahora todos estamos en peligro…No sé como reaccionaran los corbatas azules, pero la explosión de la fabrica les habrá enfurecido…Os pido ayuda para acabar con su mundo de odio…Os propongo un plan…Debemos destruir la fabrica y el almacén de artefactos incendiarios para evitar peligros para el bosque. Una vez hecho esto ya solo nos quedará luchar contra los guardalordenes…No son demasiados…Podemos vencerles. Y de esta manera podemos hacernos con el control del sistema de los corbatas azules y reajustarlo para construir un mundo más justo…-Piluco estaba cada vez mas excitado y ya le asomaba una lagrimilla en cada ojo de la emoción- Si amigos, un mundo justo y libre de verdad…-
Toda la tribu le miraba atenta, pero ninguno quería dar su opinión y dejaban que Grumpf el Sabio hablase por ellos.
-Hermanos, el humano tiene razón. Puedo ver en el viento y en las rocas que un gran cambio se acerca. Tal vez iniciar una lucha contra los corbatas azules sea peligroso, pero si salimos victoriosos nunca más tendremos que temer por el bosque, nuestro hogar. Estamos ante algo nuevo y lucharemos por ese nuevo mundo.-
Piluco estaba sonriente. Grumpf se le acerco y le dijo al oído:
-Mas vale que esto no sea una trampa, porque si lo es, y lo descubro, yo mismo te arrancaré las entrañas…-
Entonces Piluco se levantó y solemnemente dijo:
-Hoy estoy aquí para unirme a vosotros y luchar hasta el final. Si confiáis en mí, puedo explicaros un plan que nos llevara a la victoria segura. Si permanecéis como hasta ahora, es posible que viváis en paz un tiempo, pero… ¿Por cuánto tiempo os dejaran vivir vuestra vida en paz los corbatas azules? Yo os invito a formar un grupo de lucha que nos traerá la paz a todos…!!
-Pero -dice Grumpf- somos demasiado pocos. Y aunque somos fieros y valientes en el combate, no somos suficientes para acabar con todos los guardalordenes y los corbatas azules que decidan oponerse a nuestro movimiento.-
-No os preocupéis por eso- dice Piluco- Los corbatas azules no están preparados para la lucha. Ellos confían en que los guardalordenes saben mantener a raya cualquier conflicto. Creen que eso les bastara para vivir seguros, que los profesionales del control social se ocuparán de todo. Pero ¿cómo se las arreglarán cuando ya no quede ni un guardalorden para proteger sus delicados culos? Solo les quedara una solución…Rendirse y aceptar el cambio que les traeremos. Y tampoco debéis preocuparos por el número de combatientes. He pensado en ello y creo tener la solución: pedirles ayuda a todos los marginales que quieran unírsenos. Y es posible que algún corbata negra quiera colaborar también. Ambos grupos tienen sus propias razones para rebelarse contra el orden establecido. No parece difícil convencerles. Cuando cambiemos las cosas, los marginales podrán alimentarse por fin de verdad, ya que tendremos el control sobre las industrias de producción de pseudo-alimentos y en vuestro bosque se podrán plantar vegetales comestibles de todo tipo, solo es cuestión de tiempo…Y en cuanto a los corbatas negras, estoy seguro de que muchos de ellos se unirán a nosotros, aunque solo sea por diversión…-
-¿Y cómo y cuando les haremos llegar el mensaje? -inquirió el sabio simio cada vez con una sonrisa más amplia en el rostro.
-No debemos demorarnos más. Contamos con el factor sorpresa. Los corbatas azules no se esperan nada de lo que estamos planeando, así que lo mejor sería que a lo largo de esta noche formásemos grupos reducidos que recorran los arrabales de la ciudad, evitando ser vistos por los guardalordenes y buscar a los grupos de marginales y los lugares ocupados por los corbatas negras y explicarles el plan…Si somos lo suficientemente convincentes pronto seremos tan numerosos que no habrá resistencia posible…
XXXIII
-¿Y cómo conociste a Yoinox? -pregunta Flux.
-Coincidimos durante un curso de escultura musical. Era un buen tipo. Pronto nos hicimos compañeros. Empezamos a hablar del aburrimiento que nos producía ver a toda la clase, y a nosotros mismos, con los estúpidos peinados, todos iguales…No había individuos, solo una masa de gangrenados mentales, pensando lo mismo, sintiendo y diciendo lo mismo…Ya nos habían llegado rumores de que algunos jóvenes corbatas azules se habían largado de sus hogares antes de que los enviasen al Centro de Indoctrinamiento, por sus comentarios “heterodoxos” y su falta de buenas maneras corbatiazuladas…Antes de que acabase el curso ya estábamos viviendo con algunos chicos en las zonas exteriores de Ciudad. Era una vida fácil y relajada…Solo queríamos vivir a nuestra manera…Y ahora esta muerto…Lo siento…
Flux y Awek se miraban con tristeza compartida el uno a la otra.
Todavía continuaba ardiendo la fábrica de bots, y de noche parecía aún más impresionante.
-Esto se merece un buen trago de licor! -gritaba una chica al fondo, envuelta en unas mantas y mirando por la ventana con otros compañeros el espectáculo de fuego en la lejanía.
-¡Cabrones, se lo merecen!-gruñía otro chico.
Grupos cada vez más numerosos, compuestos por Hombres-Simio, Marginales y Corbatas Negras, recorrían, entre la oscuridad y el silencio, los callejones y arrabales de Ciudad, reclutando su particular ejército de liberación.
-¿Qué habrá pasado?-se preguntaban todos, viendo las llamaradas de la fábrica de bots, a lo lejos.
Esa noche lo sabrían.
Pronto llamarían a sus puertas para explicárselo.
lunes, 22 de marzo de 2010
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